Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Mediante cuadros pintados a mano y elaborados con profundo mensaje, la costarricense Xiomara Vargas Valverde tuvo el privilegio y la dicha no solo de mostrar, sino también de entregar su arte al Papa Francisco.
En 2018, la oriunda de Coronado recibió una carta de la Nunciatura Apostólica, que la invitaba a un encuentro con el Sumo Pontífice, en el que no solo le entregaría sus obras, sino que además estas serían exhibidas en uno de los museos más prestigiosos del mundo: la Galería de Arte del Vaticano.
“Él admiró mis cuadros y los bendijo. Me sentí muy orgullosa, porque mi familia y mi esposo estaban presentes y también me felicitaron. Estar frente al Santo Pa-dre es, sin duda, una experiencia que nunca se olvida”, expresó Vargas.
Sus obras, tituladas El tormento de los inocentes, están inspiradas en el trágico ca-so de violencia infantil que conmovió a Costa Rica en 2015.
En la parte superior de uno de los cuadros se representa a un niño de dos años, quien falleció como consecuencia de constantes agresiones y torturas con agujas, infligidas por su madre y su padrastro. La imagen busca reflejar su paso a una condición angelical.
En la parte inferior, se retratan las siluetas de los agresores, desprovistos de humanidad, representados como figuras de madera con máscaras blancas que huyen del juicio social, emergiendo de una enorme huella.
En otra pintura se representa a un bebé de tan solo tres meses de edad, quien murió un mes después, víctima también del maltrato físico propinado por su madre.
Otro de los cuadros muestra a una mujer sosteniendo a un pequeño ángel; se trata de una alegoría de la justicia, que transmite el mismo mensaje de denuncia y sensibilidad social. Esta pieza fue la seleccionada para ser entregada personalmente al papa Francisco y exhibida en la Galería Vaticana.
“Nunca imaginé que esto fuera posible, y mucho menos que mis obras recorrerían un camino tan largo, y mucho menos pensar que cada cierto tiempo se muestran en una reconocida galería”, recalcó la vecina de San José.