El ácido úrico y la sexualidad

• El ácido úrico es un desecho normal del metabolismo de las purinas, que son unos compuestos que están en las proteínas. Normalmente la mayoría del ácido úrico se disuelve en la sangre y se elimina por el riñón a través de la orina. • En muchas personas el nivel de ácido úrico se encuentra […]

• El ácido úrico es un desecho normal del metabolismo de las purinas, que son unos compuestos que están en las proteínas. Normalmente la mayoría del ácido úrico se disuelve en la sangre y se elimina por el riñón a través de la orina.

• En muchas personas el nivel de ácido úrico se encuentra elevado en la sangre sin que produzca daños o molestias, sin embargo, en un pequeño porcentaje estas elevaciones pueden provocar alteraciones en las articulaciones, en el riñón, en la piel y recientemente sabemos que hasta puede afectar la respuesta sexual.

• Así, el ácido úrico elevado puede producir una entidad llamada gota, en la cual esta sustancia se deposita en algunas articulaciones y genera un dolor casi siempre nocturno que dura alrededor de 15 días. Suele afectar sobre todo la articulación del dedo gordo del pie, en otros el tobillo y en algunos la rodilla. Además provoca enrojecimiento, hinchazón, aumento de la temperatura y dolor al tocar la zona afectada.

• También el ácido úrico puede acumularse a nivel renal y provocar cálculos, conocidos en el ámbito popular como “piedras en los riñones”, que suelen dar molestias para orinar, infecciones urinarias y el cólico nefrítico, que es uno de los dolores más fuertes en el ser humano. Además puede dañar el funcionamiento de los riñones.

• En las personas que han tenido cuadros de gota el ácido úrico también se puede depositar debajo de la piel, en los cartílagos y en los tendones, formando unas nodulaciones llamadas tofos, que son blanco-amarillentos, casi siempre indoloros, ubicadas en dedos, manos, pies, alrededor del talón, detrás de las orejas y a veces en órganos internos como los riñones.

• Recientemente se reporta que el ácido úrico puede afectar la esfera sexual, sobre todo provocando problemas con la erección, al punto que se cree que aumenta en un 25% el riesgo de sufrir este problema.

• Sin embargo, persisten las dudas porque es frecuente que el ácido úrico esté elevado en personas que además padecen de diabetes, presión alta y colesteroles altos en sangre, que son los clásicos enemigos de la sexualidad.

• En casos leves el ácido úrico se puede controlar con cambios en la dieta. Hoy se habla de cinco grandes pilares, por un lado, disminuir carnes rojas y embutidos, así como mariscos y pescados azules como el atún, el salmón y las sardinas. Restringir e idealmente abstenerse de tomar licor en todas sus versiones, de igual manera las gaseosas salvo las dietéticas (light). Como el ácido úrico se elimina por los riñones, una adecuada hidratación es indispensable. Antes se recomendaba limitar ciertos vegetales como el tomate, lentejas, espinacas, espárragos, champiñones, puerros, coliflor, rábanos y garbanzos, entre otros, hoy algunos reportes indican que los productos de la tierra no afectan la dinámica del ácido úrico.

• En una sociedad como la nuestra, en la cual el licor, las gaseosas, las comidas rápidas como hamburguesas, embutidos, perros calientes, tacos con carne molida y demás se han vuelto parte del consumo cotidiano, los problemas de ácido úrico afectan a porcentajes importantes de la población y a muchos les cuesta modificar esos hábitos dietéticos.

• Desde luego, en los casos más severos y problemáticos ameritan un manejo integral, tanto la dieta y la hidratación como la prescripción de ciertos medicamentos, que suelen resultar muy efectivos.