
San José (AFP) Estados Unidos advirtió el martes que no se quedará “de brazos cruzados” tras el anuncio del presidente Daniel Ortega de que Nicaragua no tendrá más elecciones, lo que hace temer un avance hacia un modelo de partido único.
Ortega, un exguerrillero izquierdista en el poder desde hace casi dos décadas, realizó el anuncio el domingo en momentos en que grupos opositores en el exilio se mostraban esperanzados en que la presión de Estados Unidos y otros países lograse una transición o comicios libres.
La Asamblea Nacional nicaragüense informó este martes que inició el “análisis” de reformas para cumplir las “orientaciones presidenciales”.
El presidente Donald Trump y la comunidad internacional “no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura profundiza la represión y fabrica inestabilidad que amenaza la seguridad nacional” de Estados Unidos, advirtió el secretario de Estado, Marco Rubio, en X.
“Abolir las elecciones demuestra su cobardía y miedo a la voluntad del pueblo nicaragüense”, añadió.
Ortega y su esposa Rosario Murillo gobiernan con poder absoluto y aniquilaron a la oposición interna tras masivas protestas en 2018 que dejaron unos 300 muertos, consideradas por ellos un intento de golpe de Estado patrocinado por Estados Unidos.
Washington aplica sanciones al gobierno nicaragüense como la restricción de visado a más de 2.350 funcionarios y sus familiares, pero ha evitado ir tan lejos como en Cuba.