Edgardo se cuelga el bronce en Mundial de Pulsos

La zurda le dio el bronce a Edgardo Picado, quien compite en Polonia en el Mundial Paralímpico de Pulsos. El costarricense subió al podio tras superar a potencias de la disciplina como Estados Unidos y Hungría, y perdió en semifinales con otro rival fuerte, Eslovaquia. Picado se ubica en la categoría 90 kg y supo […]

La zurda le dio el bronce a Edgardo Picado, quien compite en Polonia en el Mundial Paralímpico de Pulsos. El costarricense subió al podio tras superar a potencias de la disciplina como Estados Unidos y Hungría, y perdió en semifinales con otro rival fuerte, Eslovaquia.

Picado se ubica en la categoría 90 kg y supo defenderse sobre la mesa a la hora de pulsear. Su objetivo siempre fue subir al podio, y aunque soñaba con la presea dorada, dijo a DIARIO EXTRA que el bronce lo deja satisfecho porque se preparó a conciencia para tener un buen papel en suelo polaco y dejar el nombre de Costa Rica en alto.

“Competir con las grandes potencias del mundo en Europa es complicado, en mi categoría estaba Rusia, Eslovaquia, Hungría, Estados Unidos, Ucrania y Costa Rica, fuimos 6 competidores y gracias a Dios le pude ganar a Estados Unidos y Hungría, perdí en semifinales con Eslovaquia”, comentó el atleta a El Periódico de Más Venta en Costa Rica.

En medio de su felicidad, recordó a las personas que lo han impulsado en una disciplina que guía, como presidente de la Federación Costarricense de Pulsos.

“Todo se logra por el trabajo que se ha hecho, en organización, el apoyo que he tenido este año en el Icoder que me becaron, por eso he tenido tan buen entrenamiento y tan buena alimentación. Y el apoyo de mi familia, mis entrenadores, el agradecimiento especial a don Francisco Trejos, porque si no fuera por el apoyo de la Asociación Paralímpica que me dio el tiquete no estaría aquí (Polonia) compitiendo, el apoyo de George Angulo, porque pude entrenarme en esa prestigiosa cadena de gimnasios y podemos decir con orgullo que los pulsos han crecido en Costa Rica”.

Picado pulseará hoy con el brazo derecho en la misma categoría, esperanzado en que el trabajo acumulado le permita colgarse otra medalla.

“Para mí es un orgullo, cierro un año de mucho entrenamiento, de mucho sacrificio, con una medalla para mi país, que es lo que me llena, tengo el corazón lleno de agradecimiento con Dios, porque fue un regalo de Él sinceramente”.