Echan bronca del Calderón a la CCSS

Administrador rompe silencio y habla con DIARIO EXTRA, San José   Gracias a esa labor, explicó Segura, fue él quien facilitó la información al equipo de transición, para que construyeran parte del informe para la intervención, al menos en el tema administrativo financiero. 

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Cansado de lo que califica un montón de mentiras, el director administrativo financiero del Hospital Calderón Guardia, Marco Segura Quesada, separado de su cargo por el proceso de intervención del centro médico, decidió romper su silencio sobre la intervención que sufre el nosocomio, además del desorden propiciado por las propias autoridades de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y ahora vienen a querer limpiarse las manos y tachar la labor que por 35 años ha ejecutado, según estos, de mala forma.

 

Gracias a esa labor, explicó Segura, fue él quien facilitó la información al equipo de transición, para que construyeran parte del informe para la intervención, al menos en el tema administrativo financiero. 

 

Es más, fue enfático que en las publicaciones que han realizado algunos medios de comunicación no se dice que los contratos que se usaron para el supuesto intento de estafa “no fueron realizados, ni tramitados por el Hospital Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, sino que son contratos que se llevaron a cabo en oficinas centrales de la CCSS para promover la economía de escala y cuya administración corresponde a las diferentes instancias que se indican en estos contratos y a las Jefatura de Ortopedia de cada Centro Médico”.

 

Tales contratos son: 1) Contrato C454-2006 Licitación Pública 2004-030, 2) Contrato P 0019-2004, Licitación por Registro 2004-003, 3) Contrato 0401-2006, Licitación Pública 2004-008 y el 4) Contrato P 0208-2005, Licitación Pública 2004-025.

 

El hecho que la alerta sobre lo sucedido la efectuó la Dirección Administrativa Financiera, a través de la Jefatura del Área de Gestión de Bienes y Servicios y la Sub-Área de Almacenamiento y Distribución, en cuyo caso de no haber sido por la revisión de las facturas que se realiza en esas dependencias, se hubiera efectuado el pago por aproximadamente $2,3 millones, pero esto no lo dicen los médicos que ahora salen a robarse el show ante los medios.

 

De igual manera indicó que sí es sabido por los funcionarios que para cancelar un bien o servicio debe existir previo un proceso de contratación y un recibido técnico del responsable del Jefe del Servicio solicitante, del médico o el usuario, que es el que hace el procedimiento quirúrgico, el instrumentista, los cuales como funcionarios públicos dan fe de que el insumo se recibió y se usó a cabalidad, por lo que más bien la actuación de la Dirección Administrativa Financiera, a través del Área de Gestión de Bienes y Servicios fue la que detuvo el eventual pago indebido de las facturas a la empresa Synthes.

 

También deben revisarse los pagos que se hicieron a nivel Central de la CCSS o en los otros hospitales: San Juan de Dios, Max Peralta Jiménez, México, Nacional de Niños, San Rafael de Alajuela, San Vicente de Paúl, Turrialba, Guápiles, Tony Facio, San Ramón, Escalante Pradilla, San Carlos, Enrique Baltodano, que también utilizan este mismo contrato y están apegados a toda la legalidad contractual, por lo que extraña, que solo el Hospital Dr. Calderón Guardia figure en los medios de prensa, escrita, radial, televisiva y algunas redes sociales.

 

“Estos contratos se utilizaron aparentemente para la adquisición de placas y tornillos e incluso cuchillas de artroscopia, lo que en principio no obedecería al objeto contractual original, basta con dar una vista a estos contratos, por parte de los entes que hoy investigan este caso, Ministerio Público y Auditoría Interna de la CCSS”, explicó el Director Administrativo.

 

De ahí, según este, es conveniente que se investigue con mayor detalle la ejecución en otros centros, estas compras que son financiadas y pagadas por el nivel central de la CCSS, no por los centros que utilizan los insumos.

 

Para finalizar esta primera entrega, Marco Segura dejó al aire esta interrogante, si es hasta noviembre de 2013, que la CCSS oficinas centrales logra poner en ejecución la compra de placas y tornillos, pues no existía un contrato de placas, tornillos y cuchillas de artroscopia, ¿cómo se adquirieron estos insumos en todos los centros que los utilizaron durante varios años, para seguir interviniendo quirúrgicamente a estas personas? 

 

Si esta es la causa principal de la intervención, ¿por qué no se intervienen los demás centros médicos? ¿Por qué aparentemente solo el Hospital Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia realizó pagos por caja chica para evitar un perjuicio para la salud de aproximadamente 400 pacientes?, ya que la no atención oportuna y adecuada de las fracturas podía provocar o generar infecciones o gangrenas que consecuentemente podían llevar a la amputación de miembros (brazos o piernas), parálisis por fracturas en la columna o cadera y en algunos casos hasta la muerte del paciente…

 

¿Cuál fue la figura de contratación utilizada por los otros centros que no poseían contrato y cuál fue el procedimiento quirúrgico empleado si no utilizaron placas y tornillos?