Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Dr. Mauro Fernández • Sexólogo
Debido a la decadencia que está viviendo la cultura occidental, a diario recibimos preguntas de jóvenes y no tan jóvenes que consumen drogas y desean saber si pueden tomar Viagra o medicamentos similares y es común que además mencionen que sus amigos lo hacen rutinariamente.
La pregunta, por sí misma, derrumba el mito de que las drogas potencian la esfera sexual como se le ha hecho creer a varias generaciones desde los años sesenta. Aquella canción de Dury que habla de “sexo, drogas y rock and roll” no es más que una falacia para muchos, que verán que bajo el efecto de las drogas solo pueden optar por el rock, pero no por el sexo, porque varias de estas sustancias que circulan en nuestras calles repercuten negativamente en la esfera íntima provocando descensos en el deseo, problemas de erección y de lubricación.
Recordemos que la cocaína, por poner un ejemplo, puede causar por sí sola cambios bruscos en la presión arterial, infartos, derrames, convulsiones y demás. Y estos efectos tan negativos se pueden potencializar con el consumo de Viagra. Esta es la razón por la cual en muchos países las drogas y su combinación con otros medicamentos son la primera causa de infartos en jóvenes.
Este dato sorprende a muchos, en el sentido de que se cree que el cuerpo de un hombre joven es tan fuerte que puede consumir drogas sin que le afecte. La verdad es otra, las drogas y sobre todo las que fabrican en la actualidad, son sustancias muy potentes, que pueden afectar el organismo tanto de jóvenes como de viejos.
Seamos claros, la Viagra es un medicamento muy noble, pero al igual que otros fármacos también nobles resultan peligrosos en el paciente adicto, sobre todo porque con el tiempo consume cada vez más droga, y eso hace que se pierda el efecto inicial que experimentó con la Viagra, por lo que es común que recurra a dosis mayores que resultan aún más peligrosas. Dese luego, que la problemática de la drogadicción encierra una dinámica sumamente difícil de superar, afortunadamente cada vez más contamos con recursos terapéuticos, y farmacológicos que nos permiten ayudar a muchos de estos pacientes a superar la adicción, bajo el entendido que el riesgo de recaída siempre está presente.