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Posiblemente los grupos criminales en Costa Rica celebran. Ellos, sin duda, son los más beneficiados del distanciamiento entre Poderes de la República.
Lo cierto es que la crisis de criminalidad por la que atraviesa el país no se está tomando con seriedad y aquí no hablamos desde la politiquería, sino desde la razón.
No podemos tapar el sol con un dedo, el presidente Rodrigo Chaves hizo mal en reaccionar desde la emoción. Lo que necesita el país es tender puentes y no generar más división.
Como gobernante de un país, no puede darse el lujo de decir “eso no es conmigo y que otros lo resuelvan”. Con mucho respeto, ese no es el camino, señor Presidente.
Hay que hacer un llamado a la cordura, aunque reconocemos que en las palabras del mandatario hay frustración. Chaves lleva la verdad cuando hace alusión a los tres Poderes de la República, pero para llevar el barco se necesita un capitán.
Está claro que un plan de seguridad nacional debe conllevar acciones de todas las partes, no es señalándonos unos a otros como se enderezará nuestra senda.
Los costarricenses merecen respuestas y confían en que el poder político tiene la capacidad para crear consensos. Solo así podremos evitar que el país se nos vaya de las manos.
Esperamos que en esta fragmentación no haya fuerzas políticas que estén protegiendo los intereses de unos cuantos por encima del bienestar de la colectividad.
¿Qué estamos esperando para tomar decisiones? ¿Qué más tiene que ocurrir para que tomemos el control?
El futuro de la seguridad ciudadana hoy está en manos de nadie. Alguien tiene que ceder para poner coto a esta guerra que se libra todos los días en nuestras calles.
La sangre está tiñendo nuestra paz. Es cierto cuando los diputados hablan de que el presidente Chaves está renunciando a su deber constitucional, pero ¿qué están haciendo los padres de la patria por asumir su cuota de responsabilidad?
Nos preguntamos: ¿Cuántas leyes han aprobado los señores diputados en el último año para mejorar la seguridad de la ciudadanía, combatir el narcotráfico y el lavado de dinero? ¿Cuántas reformas han impulsado la Corte y la judicatura? Tenemos 26 proyectos en fila y urge que se aprueben cambios, así como en el Congreso han metido el acelerador para otras cosas de menor importancia.
No hacer nada nos convierte en cómplices de estos grupos criminales. Hay que trabajar por el país, por devolver la tranquilidad a la ciudadanía. Dejemos la politiquería para después.
Se ocupa modificar leyes, poner penas más fuertes, reforzar a los cuerpos policiales y las cárceles, prevenir el delito desde los más pequeños, fijar metas y asignar presupuestos. Hay que trazar un norte claro.
El hecho de que estemos a punto de alcanzar un récord en el número de homicidios debería ser suficiente motivo para hacer algo por nuestra querida Costa Rica.