
María José Corrales, diputada del Partido Liberación Nacional (PLN), le pidió explicaciones a Román Macaya, presidente de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), por la posibilidad de quitar un subsidio que reciben las personas con problemas de audición.
El accionar de la legisladora se dio mediante el oficio FPLN-MJCCH-0125-2018, luego de que el Colegio de Terapeutas de Costa Rica expresara su preocupación a DIARIO EXTRA por el proceso de licitación que la institución mantiene para dejar un único proveedor de audífonos, afectando a 129.000 pacientes.
La congresista, quien también es profesional de la salud en el área de rehabilitación, dijo sentirse preocupada por las personas que presentan algún problema de audición al limitarse en algún momento a solo una casa proveedora.
“No podemos generalizar el uso de audífonos si solamente se toman en cuenta siete tipos dentro de la gama de ofertas en el mercado que es mayor. Aquí no se contempla tampoco la relación de los pacientes con las casas proveedoras, con los audiólogos, que son hasta de 10 años”, dijo.
Dentro de los beneficios que espera tener la CCSS con la licitación, según se lee en el punto 1.2 del documento, está normalizar y homologar la dotación de las prótesis auditivas, además de significar una proyección de ahorro por concepto de economía de escala.
“Ya que las experiencias de las unidades que actualmente cuentan con procedimiento de contratación para la dotación de este insumo demuestran la gran diferencia de precios entre las prótesis adquiridas por concurso versus las adquiridas a través del modelo tarifario”, dice el texto.
Corrales considera que abaratar costos en una crisis fiscal como la que vive el país es necesario, pero sin afectar la salud.
“Con la salud no se juega, algunas personas consideran que un audífono no pude marcar la diferencia o la atención del paciente con su persona de confianza, esto tiene hasta un aspecto psicosocial que puede generar desmotivación en los pacientes hasta detectar otras enfermedades, incluso depresión”, apuntó.
Cuando un audífono entregado por la CCSS tiene desperfectos, el paciente pasará un proceso engorroso para que se le sustituya o repare, como por ejemplo: reportar al audiólogo de la institución el desperfecto, el profesional la revisa y comunica al contratista, este revisa la prótesis.
Luego tendrá que elaborar un informe técnico que detalle las causas del desperfecto, entre otros aspectos que posiblemente harán que la espera de los usurarios sea mayor.
Al respecto, la liberacionista no dudó en decir que es poner más burocracia a los procesos para que el paciente tenga sus audífonos.
“Lo que preocupa es que no se toma el criterio a los especialistas del Colegio de Terapeutas sobre la modificación, el hecho que el paciente no pueda ir directamente al proveedor perdería rapidez, incluso la relación de confianza entre los profesionales”, aseveró.
La diputada es clara en que la salud se debe garantizar con los servicios y de forma oportuna, respetando los derechos de los usuarios.