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La decisión tomada por la directiva de la Junta de Protección Social (JPS) de cerrar de manera casi abrupta sus cinco sucursales ubicadas en Alajuela, Cartago, Heredia, Pérez Zeledón y Puntarenas, no es vista con buenos ojos por los vendedores de lotería que viven en esas zonas rurales, pues coinciden que les será incómodo tener que ir a la sede central de la entidad, en San José, para retirar el producto y para la devolución del sobrante, los días del sorteo, domingo, martes y viernes.
Indican que en el tema de la devolución corren el riesgo de vender menos para trasladarse a la capital para hacer la entrega, con lo que se aumentaría la cantidad de producto sin vender.
La primera sucursal en cerrar es la Alajuela, proceso que se registró ayer y para el 30 de setiembre están previstas las otras cuatro; según informaron en su momento las autoridades de la JPS. El cierre es producto de los altos gastos operativos de las 5 agencias, que en total suman ¢2.400 millones anuales, al tiempo que especificaron que no generaban las ventas esperadas, por lo que se centralizarán las operaciones en Chepe.
La JPS está en carreras en búsqueda de alternativas, pues según comentó Milton Vargas, gerente general de la entidad, se había efectuado conversaciones con el Banco de Costa Rica para ampliar servicios, entre estos el de la devolución, pero que este punto no hubo acuerdo, pues la entidad bancaria tendría que abrir los domingos.
MAL HECHO Y PREOCUPACIÓN
Los chanceros entrevistados por DIARIO EXTRA insisten que, a la hora de la devolución tendrían que regresar de nuevo a la capital, aspecto que les generarían menos ventas los días de los sorteos de chances y loterías, porque tienen un horario determinado para regresar el producto no vendido.
Luis Guillermo Fallas, de la Ciudad de los Mangos, manifestó: “Está mal hecho porque es mucho riesgo para los vendedores alajuelenses de lotería. El ir hasta San José no es una cosa muy bonita para ir a devolver una cantidad de lotería, más ahora que hay un montón de vendedores. Es un error muy grande el que están cometiendo”.
A esto agregó que si las autoridades de la JPS querían cerrar las agencias debieron informarlo un mes antes de tomar la medida, a fin de que los vendedores tomaran las previsiones.
Mainor Carrillo, de Río Frío, sostuvo que su preocupación es el proceso de devolución de la lotería y chances porque “ir a San José es incómodo. Estas decisiones por supuesto afectan a los vendedores porque tendremos que vender menos”.
Fabio Porras Rojas, de Alajuela, comentó que tres de sus hijos sacan lotería y que una de sus muchachas, que es una de las adjudicatarias, estudia en la universidad, por lo que se le hará muy difícil trasladarse a San José para sacar el material.
“Estoy muy preocupado porque de ella dependen varios vendedores, pues les hace los depósitos. Luego está la devolución de los chances y de la lotería que está muy a trasmano, pues mientras que uno va a San José y saca el producto pierde un día, que sería el lunes y ese día no vende nada.
Viene el martes a vender y rapidito hay que alistar para devolver todo, por lo que debe arreglar todo para la 1 p.m. Y ese día no logra vender nada y los domingos lo mismo. Es bastante engorroso”, recalcó Porras.
El Sindicato Nacional de Vendedores de Lotería teme que a raíz de la decisión de la JPS, chanceros que viven en la zona rural del país opten por renunciar debido a que el proceso les podría resultar costoso, incómodo e inseguro.
NO HAY PROBLEMA
Sobre el particular, Milton Vargas señaló que, desde el lunes, se le comunicó a los vendedores que deberán acudir a las oficinas centrales para devolver el producto no vendido, al tiempo que sostuvo que es una práctica que tiene años y que no ha sido problema pues así trabajan los vendedores de Guanacaste y Limón, donde la JPS nunca ha tenido sucursales.
“Los vendedores se pueden organizar y uno de ellos puede traer el producto del resto de sus compañero. No es que cada uno estrictamente debe de venir.
Además aumentaremos el número de cajas dentro de la Junta para agilizar la atención, al tiempo que los domingos bajaremos la hora de recepción de las devoluciones, pues ya no será las 4.30 p.m., sino a las 4.00 p.m.”, recalcó Vargas.
Sobre convenio con el Banco de Costa Rica sostuvo que está avanzado, pero no pudo dar fecha de cuando entrará en vigencia pues se están ultimando detalles, pero involucrará un incremento en la cantidad de producto que puede ser retirado por los vendedores, así como cambio de premios.
Con respecto al punto de la devolución indicó que “el convenio no lo incluye porque el banco no abre los domingos, por lo que estamos coordinando con otra instancia para ver si pueden abrir los domingos”.
Apuntó además, que se trabaja en establecer puntos de referencia en Limón y Guanacaste para quye los vendedores puedan hacer las devoluciones.