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Los préstamos informales conocidos como gota a gota pueden convertir una necesidad económica en una deuda impagable, algunas víctimas terminan pagando hasta ocho veces el dinero recibido y enfrentan amenazas, ataques contra sus viviendas y presiones contra sus familiares. Así lo advirtió Michael Soto, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), durante una entrevista en Desde Buena Mañana, de Grupo Extra.
Las personas recurren a estos préstamos para obtener dinero rápido, con montos desde ₡300.000 hasta varios millones. Sin embargo, los intereses pueden hacer que la deuda supere su capacidad de pago.
Soto indicó que una persona puede terminar pagando cinco, seis, siete u ocho veces más de lo que recibió. Si se atrasa o deja de pagar, puede enfrentar amenazas graves e incluso disparos contra su vivienda.
La presión también alcanza a los familiares. Según Soto, los cobradores pueden trasladar las exigencias a personas cercanas al deudor. Relató el caso de una adulta mayor que perdió su casa tras no poder cancelar un préstamo que inicialmente rondaba entre ₡300.000 y ₡500.000, pero cuya deuda creció hasta alcanzar millones de colones.
Soto advirtió que la presión y las amenazas se han relacionado con suicidios. Muchas víctimas no denuncian por miedo a represalias.
Ganancias millonarias
Soto se refirió a la investigación contra la organización conocida como Laden Family. Según explicó, las pesquisas identificaron movimientos bancarios cercanos a ₡40 millones mensuales.
Durante los allanamientos, las autoridades encontraron propiedades lujosas, vehículos y motocicletas de alta gama, joyas, dinero en efectivo y armas. El jerarca señaló que el patrimonio investigado contrasta con la actividad que habría desarrollado el presunto cabecilla años atrás, cuando se dedicaba a reparar computadoras.
Soto aclaró que, hasta el momento, el OIJ no vincula a esta agrupación con un homicidio. No obstante, señaló que otros casos relacionados con préstamos informales han terminado en asesinatos y graves consecuencias para las víctimas.
Piden analizar el acceso al crédito
Soto pidió discutir las razones por las que las personas recurren a prestamistas informales.
Aunque aclaró que no es especialista en el sistema bancario, planteó analizar el acceso al crédito formal y revisar la legislación relacionada con la usura. También mencionó que, según su percepción, las denuncias aumentaron después de los cambios legales aprobados entre 2019 y 2020.
Extorsiones a comerciantes
Soto alertó sobre otra modalidad delictiva dirigida a los negocios. Los delincuentes llaman a comercios, restaurantes y pulperías para exigir pagos semanales a cambio de supuesta protección.
Los cobros pueden comenzar entre ₡20.000 y ₡30.000 por semana. En algunos casos, las amenazas incluyen ataques contra los establecimientos; después, los extorsionadores llaman y ofrecen evitar nuevos daños a cambio de dinero.
Como ocurre con los préstamos gota a gota, el temor a represalias provoca que muchas víctimas guarden silencio y no acudan a las autoridades.