
Una oficial de la Policía Penitenciaria, de apellido Castro, fue detenida este sábado 1 de agosto tras ser sorprendida en un presunto acto de corrupción dentro del Centro de Formación Juvenil Zurquí.
El incidente se registró en horas de la noche, cuando otra oficial del centro penal observó el momento en que Castro, aparentemente, hacía entrega de un teléfono celular a una privada de libertad de apellidos Segura. Ante la observación de la situación, se dio aviso inmediato a la oficialía de guardia para proceder con la intervención.
Tras ser abordada por la jefatura policial, la oficial Castro reconoció los hechos ante sus superiores, lo que permitió la activación inmediata del protocolo institucional.
La Dirección de la Policía Penitenciaria coordinó las acciones con la Fiscalía Adjunta de Heredia, autoridad que ordenó la aprehensión formal de la funcionaria para iniciar el trámite penal correspondiente.
Además de las implicaciones judiciales, el Ministerio de Justicia y Paz confirmó la apertura de un procedimiento administrativo para determinar las sanciones laborales pertinentes.
El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, fue enfático al señalar que no se permitirán actos que comprometan la integridad del sistema.
“Todo funcionario que traicione el uniforme enfrentará las consecuencias administrativas y judiciales que correspondan. No vamos a tolerar actos de corrupción dentro del sistema penitenciario”, afirmó el jerarca.
