
Tegucigalpa, Honduras. (EFE) – Un total de 313 altos oficiales han sido separados de la Policía Nacional de Honduras como parte de un proceso de depuración de la institución, informó la comisión encargada de ese proceso.
Desde que inició operaciones, la Comisión de Reestructuración y Reforma de la Secretaría de Seguridad y Policía Nacional de Honduras ha evaluado a 946 oficiales, de estos 313 han sido dados de baja, lo que representa el 33% del total, según un informe de ese comité brindado al Congreso Nacional.
El 2,4% (23) del total de oficiales evaluados están suspendidos del cargo, mientras que el 2,7% (26) se han retirado voluntariamente de la institución.
En la segunda fase que comienza en las próximas semanas serán evaluados más de 10.000 agentes de la escala básica (menor rango), señala el informe.
Juan Orlando Hernández, presidente hondureño, aceleró el proceso de depuración de la policía, tras la denuncia del diario hondureño El Heraldo y The New York Times, a inicios de abril, sobre oficiales y otros agentes policiales que habrían participado en el crimen en 2009 del zar antidrogas Julián Arístides González y el exasesor antidrogas Alfredo Landaverde, en 2011.