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Un funcionario judicial de apellidos Tencio González fue despedido luego de un proceso que se realizó en su contra por sustraer ¢2 mil del bolso de un compañero de trabajo.
Así consta en el acta de Consejo Superior 010-2021 fechada 4 de febrero del 2021, en la cual se dejó en firme la sanción de revocatoria del nombramiento luego de que se rechazara un recurso de apelación.
“Rechazar el recurso de apelación y confirmar el acto administrativo recurrido, en el que se declara con lugar la queja seguida contra el servidor (nombre 001), califica la falta como gravísima y se impone la sanción de revocatoria de nombramiento, en atención a los principios de razonabilidad y proporcionalidad, la cual rige a partir del 8 de febrero de 2021”, señala el acta del Consejo Superior.
El 6 de agosto de 2019, cuando el hecho se produjo, el funcionario le devolvió el dinero sustraído a su compañero de la Fiscalía Adjunta de Fraudes del I Circuito Judicial de San José.
El muchacho de 29 años, quien se desempeñaba como asistente administrativo y tenía aproximadamente 10 años de laborar para el Poder Judicial, alegó con dictámenes médicos que estaba pasando por un proceso psicológico difícil cuando cometió la falta.
El caso lo analizó el Tribunal de la Inspección Judicial, donde indicaron que los hechos denunciados eran una falta gravísima y como sentencia se ordenó la separación del servidor judicial.
La resolución la apeló la defensa del investigado e intervino la Comisión de Relaciones Laborales señalando que debía imponerse una sanción diferente aduciendo que, para los días previos a la sustracción del dinero, Tencio González experimentó varias situaciones agobiantes debido a la muerte de su padre.
También alegó que lo afectó el hecho de que, tras ocupar una plaza en ascenso durante varios años, “debió volver a su plaza en propiedad de técnico judicial, lo cual le ocasionó un desajuste económico significativo”.
LO ACUSAN
De acuerdo con la situación que tuvo por probada el Tribunal de la Inspección Judicial, un servidor de apellido Díaz fue a recoger un expediente, ese momento fue aprovechado por Tencio, quien se acercó al escritorio de su compañero y “luego de atender una llamada telefónica, se agachó e introdujo su mano en el bolso color negro propiedad del señor Díaz, del cual extrajo un objeto que introdujo en su pantalón”.
Esta acción la observó una funcionaria judicial de apellido Jiménez, quien le indicó a Díaz de lo ocurrido, por lo que este revisó y se dio cuenta de un faltante de ¢2 mil en su billetera.
“Verificado el faltante de dinero expuesto en el hecho anterior, el servidor judicial Díaz cuestionó al aquí denunciado si le había tomado el efectivo referido, lo cual fue admitido por el accionado y posterior a ello, procedió a devolverle la suma de dos mil colones”, cita el Tribunal de la Inspección Judicial.
Pese a la devolución del dinero, y el alegato de que atravesaba una situación emocional, psiquiátrica y económica, el Consejo Superior dejó en firme la revocatoria del nombramiento señalando que la conducta es reprochable bajo cualquier circunstancia, pues violenta normas básicas de convivencia social, como lo son el respeto, la privacidad, la honradez, la confianza y la lealtad.
Contra el funcionario sancionado se tramita una causa penal por hurto simple en la Fiscalía de Trámite Rápido bajo el expediente número 19-001193-0648-PE.