Despertemos, costarricenses, nos están desmantelando la patria

Los diputados de la Asamblea Legislativa que aprobaron la nefasta ley “antihuelgas”, con la que pretenden ilegalizar y reprimir las justas protestas laborales; han cometido -nada más y nada menos- que un perverso acto de ¡alta traición! a la patria, y a este ingenuo pueblo que los eligió; y esto es ¡absolutamente intolerable! en una […]

Los diputados de la Asamblea Legislativa que aprobaron la nefasta ley “antihuelgas”, con la que pretenden ilegalizar y reprimir las justas protestas laborales; han cometido -nada más y nada menos- que un perverso acto de ¡alta traición! a la patria, y a este ingenuo pueblo que los eligió; y esto es ¡absolutamente intolerable! en una democracia que se precia de inclusiva, digna, noble y respetuosa de su Carta Magna, como la nuestra.

Los políticos en este país se han convertido en peligrosísimos y descarados mercenarios de espurios intereses, en filibusteros armados hasta los dientes con una inaudita hipocresía, y acorazados en farsas y mentiras la han emprendido contra la dignidad de un pueblo, que desgraciadamente no pareciera darse cuenta de la apocalíptica hecatombe social, que está por venírsele encima.

La cereza en el pastel la puso recientemente la diputada liberacionista Yorleny León, cuando se dejó decir una frase que tendrá que ser recordada por las futuras generaciones, para no volver a caer en el desparpajo en el que hoy se ha convertido la política en este país; esta diputada se dejó decir: “la clase política ya no le tiene miedo al pueblo”; ¡por todos los cielos!; ¿no es que más bien “juraron” representar y defender al pueblo?; ¿no tendrán estos irresponsables “políticos” ni siquiera un ápice de dignidad y de vergüenza, o al menos el mínimo temor a Dios, cuando juraron -con la mano en alto-, ante Dios y ante la patria cumplir sus compromisos para con el pueblo?; y ya que Dios aún no se los demanda; ¡es hora de que el pueblo lo haga!

Si analizamos fríamente y en el fondo esta fatídica frase, simple y llanamente lo que nos quieren decir a todos sencillamente es: “todos ustedes, esos que se hacen llamar pueblo, no son más que una manada de borregos domesticados, ¡y así tienen que actuar!; una “partida de idiotas” que tienen que tragarse y obedecer sin reclamar, todo cuanto se nos antoje ordenarles hacer los políticos, una “catizumba” de inútiles descerebrados que no deben pensar por sí mismos ni ser conscientes de su propia miseria; manipulables y pusilánimes cobardes, con la cabeza baja (como el buey manso), o sea; según esta diputada nos ven a los costarricenses “de a pata”, como la canalla que solo sirve para dar el voto e ir a las urnas cada cuatro años para perpetuar a los corruptos de siempre.

Es terriblemente preocupante darse cuenta de hasta qué punto estos traidores “políticos” engañaron a este ingenuo pueblo, con el cuento de que lo estaban “protegiendo” de las “satánicas huelgas”, de la interrupción del libre tránsito en las calles y la pérdida de citas y largas filas en la CCSS; yo les pregunto: ¿para qué quieren los ticos tener despejadas las calles?; ¿para llegar todos los días puntualmente y a “buena mañana” a un trabajo (si es que encuentran trabajo) donde los tratarán como “muertos de hambre”?, ¿con un salario único y por debajo del mínimo y con recargo de horas laborales?; y, como si fuera poco, en el momento en que sean conscientes de la pavorosa explotación a la que son sometidos, tratados prácticamente como esclavos y quieran protestar y reclamar sus derechos, ¡ya será demasiado tarde!, pues para ese entonces, y ya por ley, no tendrán el más mínimo derecho a protestar, y si lo hacen, serán despedidos sin ningún derecho laboral; y esto no es ninguna ficción, es la aberrante realidad que nos amenaza y se nos avecina en el campo laboral.

En cuanto a la “pérdida de citas” en la CCSS que el gobierno achacó a las huelgas en los servicios esenciales de salud, ¡eso es una soberana mentira!; esto ya venía sucediendo desde hace mucho tiempo, pues desde hace años se viene minando y desestabilizando la mayor conquista social de este país; nuestra CCSS con el perverso objetivo de privatizar la salud pública, y dejar a las mayorías indefensas y desprotegidas, a merced de la muerte; así que con huelga o sin huelga, seguiremos viendo clínicas, Ebais y hospitales cada vez más hacinados, con pacientes tirados en los pasillos, faltante de quirófanos, y un servicio médico en general, cada vez más deficiente e inoperante; ¡y así lo llegaremos a ver los ticos si no reaccionamos todos juntos y a tiempo ante este magno y brutal atropello!

Hace unos años atrás, en el marco del proceso de referéndum para “la aprobación” o “la no aprobación” del TLC, en una de las últimas entrevistas realizadas al gran pensador, investigador, humanista y escritor, el Maestro Luis Ferrero, acerca de su opinión sobre los resultados de dicho referéndum, el Maestro Ferrero expresó su pesimismo y su pesar, pues estaba seguro que este pueblo iba a ser “bailado” una vez más (como así fue), embaucado por políticos (ya sabemos quién), que salieron a ofrecer carros Mercedes-Benz y motos BMW; y ante semejante desaliento, desánimo, pesadumbre y angustiosa impotencia, el Maestro Ferrero, y en tono de satírica ironía tristemente sentenció: “ …en realidad me gustaría que ganara el sí al TLC, para que los ticos se den cuenta que terminarán comiendo ¡doblemente mierda!”.

Visionario, clarividente y profeta nos salió el maestro Luis Ferrer. Hoy ya estamos viendo cómo los ticos la estamos comiendo… y doble. ¡Sacudámonos, costarricenses!

 

*Poeta y músico