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La Contraloría General de la República pone a disposición de todos los costarricense una sección llamada Presupuestos Públicos 2023, conocida también como MonitoreoCGR-PP2023. En ella se dan detalles de lo que ha sido la aprobación de los presupuestos que efectuó la Asamblea Legislativa en relación con el Gobierno de la República y sobre el proceso de aprobación externa de los presupuestos del sector descentralizado a cargo del órgano contralor.
El informe se revela en los primeros meses del año con el fin de que la ciudadanía sepa lo que puede pasar en los siguientes días. Afirman que los presupuestos “se enmarcan en un contexto de incertidumbre ante los periodos previos de pandemia y crisis económicas y políticas alrededor del mundo que repercuten en el país”.
ESTE AÑO HAY MENOS DINERO
Para empezar, el presupuesto del Icoder para el 2023 fue aprobado por ¢17.244,4 millones.
“Esto representa un 20% menos que en el 2022. “Del análisis presupuestario del periodo 2015-2023 se evidencia que, a partir del 2019, hay una tendencia a la disminución de los recursos con que cuenta el Icoder para el cumplimiento de sus fines y objetivos. Esta situación se debe, entre otras cosas, a una disminución de las transferencias del Gobierno central al Icoder, dentro del contexto de la Ley 9.635”.
El dinero que le llega es de ingresos corrientes de entes públicos (transferencias corrientes) y financiamiento, este último por medio de recursos del superávit.
“Los ingresos totales del Icoder para el 2023, están compuestos por un 62,2% de ingresos corrientes y 38,8% por concepto de superávit libre y específico. El 99,5% de los ingresos corrientes están representados por transferencias corrientes (MS y MTSS)”.
Son contundentes de que “existe una alta dependencia financiera del superávit; y ello dentro de un contexto en el cual se presenta una disminución significativa de este, pasando del 2021 al 2022, de ¢13.084,2 millones a ¢7.699,0 millones. Aunado a la disminución que se ha venido presentando en las transferencias del Gobierno central. A manera de ejemplo, dichas transferencias disminuyeron 26,3%, es decir ¢3.755,5 millones, en el presupuesto 2023 con respecto al presupuesto definitivo 2022”.
MUCHA EJECUCIÓN SE HACE AL FINAL DE AÑO
Otro de los puntos que revela es la tendencia que se da en los últimos meses del año.
“La ejecución de recursos por parte del Icoder presenta una alta concentración al final de cada año, situación que se origina por debilidades en la planificación y programación de los gastos institucionales. En este sentido, se tiene que para el mes de diciembre del 2020, el Icoder ejecutó el 51,2% (¢6.750,8 millones) del total de gasto real previsto para ese año. Mientras que en diciembre del 2021, tales recursos equivalen al 44,5% (¢5.658,7 millones), y en diciembre del 2022, al 22.5% (¢2.923 millones), en cuyo caso, cabe indicar que durante el último trimestre de ese año (2022), el Icoder utilizó la suma de ¢7.344,1 millones (55,9% del total gastado). Esta situación presenta un reto para las autoridades del ICODER, de cara a adoptar acciones, en el corto plazo, que le permitan tener una ejecución presupuestaria más ágil y oportuna. El Icoder formula sus presupuestos anuales por encima de su capacidad de ejecución. En ese sentido, se determinó que para el periodo 2015 – 2022, se genera una brecha importante entre lo presupuestado y lo ejecutado”.
Explican que se presupuestaron ¢20.499,1 millones del 2015 al 2022, pero se ejecutó ¢12.409,6 millones, el 60,5%.
“Lo anterior implica un reto para las autoridades del Icoder, a fin de fortalecer su capacidad de ejecución, de forma tal que los recursos que se le asignen se utilicen de forma óptima. En el periodo 2018-2022 se tiene una ejecución del gasto que alcanza en promedio un 51,0% de los ingresos que recibe el Icoder. La entidad deberá ejercer un seguimiento oportuno del gasto en procura de alcanzar los objetivos institucionales, y por consiguiente satisfacer las necesidades de la población a la cual se destinan sus recursos”, aconsejan.
OJO A LO QUE VIENE
Repasan que en el periodo 2018-2023, hubo una reducción en las transferencias al sector privado, ellos son población con discapacidad, asociaciones y federaciones deportivas. Pasaron de ¢3.944,11 en el 2018 a ¢2.848.89 en el 2023.
Para este año, comparado con el anterior, se observa una disminución en la asignación por transferencias corrientes al sector privado sin fines de lucro del 26,1%.
“Dicha situación plantea un reto a las autoridades del Icoder y a las organizaciones del sector privado, en el tanto limita el desarrollo de los programas y proyectos del deporte y la recreación”.