
Costa Rica se adentra a una campaña electoral inédita, marcada por el auge de la desinformación y los ataques al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), dos factores que amenazan la integridad de los comicios programados para el 1.º de febrero de 2026.
Ante este escenario, los órganos de control y fiscalización enfrentan el reto de proteger el interés público y resguardar la libertad de decisión de los ciudadanos.
Angie Cruickshank, defensora de los Habitantes, afirmó que los procesos electorales del país han pasado “sin mayor noticia ni mayor complicación”, aunque advirtió que conductas recientes de personas vinculadas al Gobierno podrían alterar la normalidad de la contienda.
“En este momento hemos visto unos ataques al TSE aun sabiendo que el Tribunal va a hacer la tarea que siempre ha hecho y lo va a hacer con la calidad, la excelencia, la libertad y los valores democráticos con los que nos conocen en todo el mundo. Esta es una situación totalmente atípica y es por eso que la defensoría de los ciudadanos está comprometida en ser parte del proceso”, subrayó.
El análisis del TSE
Durante el inicio oficial de la campaña, el vocero del TSE, Gustavo Román Jacobo, analizó para Grupo Extra los riesgos de la desinformación, las noticias falsas y los contenidos malintencionados.
Señaló que este fenómeno inquieta a las autoridades electorales de todo el mundo desde hace 7 u 8 años y se aprovecha para incentivar miedo, enojo y envidia.
“Es previsible, aunque no seamos ‘ave de malagüero’, que en las siguientes elecciones, tal como ha ocurrido globalmente, habrá intentos de generar desinformación y confundir a la gente”, afirmó.
Román recalcó que el país no cuenta con legislación que actualice la regulación de la propaganda al entorno digital.
Ya que el Código Electoral responde a un ecosistema mediático del siglo XX y menciona conceptos como perifoneo, pero no incluye redes sociales, algoritmos o inteligencia artificial, lo que deja la desinformación fuera de cualquier regulación en el país.
Pacto interpartidario
Como respuesta a esta problemática, 20 partidos políticos, incluidos dos en coalición, oficializaron el Pacto Ético Interpartidario Sitio Mata 2026, en el cual asumieron 25 compromisos para la campaña presidencial y legislativa.
El documento nació de un taller en Sitio Mata, Turrialba, con la participación de jóvenes militantes, y propone elevar el nivel de la contienda mediante acciones contra la desinformación, la discriminación, la corrupción y los discursos de odio.
“El Pacto nos convoca a mirarnos, sin miedo a las diferencias ni a las contradicciones y ser capaces de expresar con valentía cuál es la campaña electoral que queremos”, dijo Juany Guzmán, presidenta de la asociación Costa Rica Íntegra (CRI).
Sociedad desinformada
La vulnerabilidad de los ticos ante la desinformación ha sido evidenciada por diversos entes.
Por ejemplo un estudio del Instituto de Investigaciones Psicológicas reveló que en la sociedad costarricense existen valores sociales, cognitivos y económicos que vuelven más vulnerables a las personas a estar expuestas y compartir datos erróneos o sesgados.
“Esto se trata, sobre todo, de cómo las personas procesan la información que tienen y en qué tan temprano se comprende el contenido desinformativo para que aceptemos o no un contenido como verdadero”, explicó Rolando Pérez, coordinador del estudio.
Ariel Robles
Candidato Frente Amplio
“Las campañas políticas muchas veces se vuelven confrontaciones incluso violentas. Ojalá a través del rol que puede ejercer la Defensoría, el mismo TSE y las ONGs que van a estar fiscalizando todo el proceso se puede hacer un llamado a la calma, a la cordura, al diálogo y al debate de ideas”.
Luis Amador
Candidato PIN
“Yo creo que las personas tienen que informarse viendo planes de gobierno, escuchando entrevistas en medios fiables como la prensa tradicional, periódicos, televisión, radio. Así como participar también en los espacios en los que se hacen preguntas y ver los debates”.
Angie Cruickshank
Defensora de los Habitantes
“Tiene que este prevalecer la verdad y en ese sentido el llamado es de que realmente nos informemos, que no compartamos información que no es verificable y que en ese sentido podamos garantizar un proceso legítimo, fortalecido donde todos tengamos acceso a la información veraz”.


