Desde la Comisión de Derechos Humanos

Semana tras semana la prensa nos informa acerca de atrocidades cometidas en diversas partes del mundo y con creciente preocupación observamos como el respeto a la vida y a la dignidad pierden terreno ante la barbarie. 

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Semana tras semana la prensa nos informa acerca de atrocidades cometidas en diversas partes del mundo y con creciente preocupación observamos como el respeto a la vida y a la dignidad pierden terreno ante la barbarie.

 

Comprobamos como al mismo tiempo que la ciencia y la tecnología avanzan vertiginosamente, la convivencia pacífica y el respeto a la diversidad, especialmente ideológica y religiosa, se deterioran llegando a extremos inconcebibles, ante la mirada indiferente de millones de personas que se asumen totalmente inmunes ante esa situación.

 

El avance de las fuerzas del Estado Islámico, la destrucción de cualquier vestigio de civilización ajena a sus creencias y el desprecio hacia las mujeres, los niños y la población civil en general como las 250 personas ejecutadas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, por el “delito” de ocultar en sus casa a opositores a ISIS, no pueden ser concebidos si no existiera el apoyo solapado que recibe en dinero y armas, así como la complicidad de entes financieros que se prestan a la movilización del enorme capital que se requiere para las operaciones tanto de este grupo como de otros que se mueven en el ámbito del terrorismo.

 

Ante este panorama, en el ámbito internacional nuestro país se ha distinguido en sus luchas como el impulso y aprobación en el seno de las Naciones Unidas del Tratado sobre el Comercio de Armas, utilizando los instrumentos de la diplomacia. Hoy, una vez más y con toda la fuerza moral que nos otorga una trayectoria de paz, debemos alzar la voz y repercutir más allá de los discursos, pues se requiere de un abordaje integral que trascienda el campo bélico y no disimule abominables crímenes de guerra y de lesa humanidad contra la población civil como son los secuestros, torturas, violaciones, esclavitud sexual, decapitaciones, fusilamientos, lapidaciones, uso de armas químicas, persecución religiosa y destrucción de patrimonio histórico de la humanidad.

 

De tal manera, los llamados a la defensa de los derechos humanos, la justicia, la igualdad, la negociación, la no discriminación y el pacifismo, deben acompañarse de manera efectiva, integral y categórica, de llamados contundentes a las potencias internacionales, quienes tradicionalmente han sido provocadoras o cómplices de la mayoría de los enfrentamientos, para que actúen de acuerdo con el derecho internacional en la búsqueda efectiva de la paz, la cooperación y la armonía.

 

Nuestra preocupación por lo que sucede allende a nuestras fronteras, debe ser complemento de nuestra lucha por nuestras propias condiciones de vida y de respeto, sin las cuales somos presa fácil de extremismos. Debemos continuar trabajando de manera constante por la promoción y fortalecimiento de los derechos de todos y todas los habitantes, en un marco de respeto a las diferencias étnicas, culturales, religiosas y sexuales, las cuales, son precisamente las que enriquecen y dan valor al crisol del que se compone nuestra nación.

 

Si nos parecen aberrantes las barbaries cometidas por grupos extremistas como ISIS, Al Qaeda, Boko Haram y otros más, que se suman a llevar al extremo de la violencia las más perversas formas de irrespeto a la dignidad humana; de la misma forma debemos luchar y condenar el irrespeto a la diversidad de la que se compone nuestra patria, irrespeto que no daña solamente a las víctimas directas de los abusos, sino que nos daña como país y específicamente como seres humanos que merecemos dignidad y respeto sean cuales sean nuestras particularidades.

 

Desde la Presidencia de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa, que me han honrado ostentar durante el período 2015-2016, buscaré el apoyo necesario para que nuestra voz sea escuchada y para que tanto las acciones de política pública como los lineamientos de la política exterior de nuestro país, se enriquezcan de un enfoque claro y contundente contra toda forma de violencia, abuso y discriminación.

 

*Diputada Partido Liberación Nacional

 
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