
En los humedales de Guatuso, se realizó el hallazgo de mil garzas agami y más de 500 nidos de su especie en una finca cercana a Caño Negro.
Este descubrimiento poco común pone la atención sobre la riqueza natural de la zona.
La garza agamí destaca por sus colores y es una especie asociada principalmente con ambientes húmedos del Caribe y la península de Osa. Ahora, el conteo continuará para determinar cuántos nidos y pichones hay en esta concentración.
Para la biodiversidad, encontrar una población de este tamaño representa una oportunidad para conocer mejor dónde se refugia y se reproduce esta especie. Esa información permitirá orientar acciones para conservar los ambientes que necesita para permanecer en el territorio.
El seguimiento permitirá saber cómo evoluciona esta población y aportar información para proteger uno de los refugios naturales de la garza agamí en Costa Rica.