Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Desde la semana pasada los sistemas de ingreso de visita a las cárceles del país sufrieron un inconveniente debido al colapso de los métodos electrónicos de control que permiten a las autoridades de Adaptación Social cumplir eficientemente con el reporte de ingresos de familiares y visitantes de los privados de libertad.
El sistema computarizado permite hacer un registro y control inmediato y eficiente de la cantidad, identidad, lugar y fecha de los visitantes, creando un ambiente de orden que facilita a las autoridades una fiscalización de quiénes, cómo y cuándo llegan a cumplir con un derecho que tienen los privados de libertad, es decir, recibir visita en la cárcel donde cumplen sus penas.
La caída provocó que el personal de control de ingreso debiera retornar al viejo sistema de registro en papel, que se empleaba antes del desarrollo del digital, este método en el pasado tuvo muchos cuestionamientos.
“En relación con el tema que usted consulta, le informo que durante el fin de semana se registró un problema en la plataforma informática (ajena al Ministerio de Justicia y Paz) sobre la cual trabaja el sistema de visitas Ignis. Sin embargo, como la visita tiene que operar con normalidad, la Policía Penitenciaria procedió a realizar el registro manual de ingresos, como funcionaba anteriormente. Este lunes fue rehabilitado el sistema de visitas Ignis. Como puede apreciarse, la falla en el sistema no afectó el ingreso de los visitantes a los centros penitenciarios”, indicó el departamento de prensa del Ministerio de Justicia.
CUESTIONAMIENTOS
En el pasado, funcionarios de informática del Ministerio de Justicia compartieron con los jerarcas de la institución serias dudas en cuanto al antiguo sistema a mano que servía de control para los ingresos de visita a la prisión.
En comunicaciones que hicieron del conocimiento de la dependencia indicaron que la vía manual era un sistema de registro de ingresos casi ilocalizable y difícil de procesar, la inspección es débil y los policías no apuntan todos los ingresos, no se corrobora la relación del privado de libertad con el visitante y las bitácoras de la policía no eran confiables.
Todos estos puntos fueron señalados por especialistas informáticos de la institución como respuesta a la circular número 05-2017, que tenía como fin poner en práctica el sistema digital IGNIS y donde se señalaron las vulnerabilidades que por el colapso del sistema se aplicó durante el fin de semana y que se solucionó a inicios de este lunes.