
Daniel Ortega fue contundente y descartó cualquier posibilidad de elecciones en Nicaragua para evitar que la oposición desde el exilio llegue a gobernar el país en algún momento. Estas declaraciones generaron preocupación en los países centroamericanos y los órganos regionales ante una posible crisis que esta decisión podría generar.
La reforma, que aún está en discusión, podría repercutir en posibles oleadas de migración en Centroamérica, según afirmó Estados Unidos ante la Organización de los Estados Americanos (OEA).
“Algunas repercusiones podrían ser el orden democrático, riesgos para los derechos humanos, el desplazamiento forzado, la represión transnacional y la paz y estabilidad nacional”, declaró Washington.
Por este motivo, las autoridades migratorias de nuestro país se mantienen preparadas para cualquier movimiento masivo de personas desde ese país.
Hasta el último corte, la Dirección General de Migración y Extranjería recibió 9.793 solicitudes de refugio desde Nicaragua durante junio de 2026.
Crisis regional
Durante esta semana, la OEA convocó para el próximo miércoles 5 de agosto una sesión extraordinaria en la que evaluará la convocatoria de una Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para abordar la crisis política en Nicaragua luego de dicha propuesta.
En Costa Rica, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Asamblea Legislativa condenaron las declaraciones del mandatario sandinista, mientras que las autoridades migratorias se mantienen precavidas.