
La toma del edificio de la Rectoría en la Universidad Nacional (UNA) llegó a su final este viernes a las 6 p.m. luego de varias horas de negociación por parte de la administración y la Asamblea Autónoma 17 de Octubre.
Entre los compromisos para que la universidad recuperara el inmueble está que no exista ningún tipo de represalias administrativas ni judiciales por parte de las unidades académicas, Rectoría, ni ninguna instancia universitaria a corto, mediano y largo plazo con individuos, colectivos y asociaciones de estudiantes.
“Esto como ejemplo para el cese de cualquier intento de represión y hostigamiento a los estudiantes y funcionarios que se encuentran en diversas formas de lucha ejerciendo su derecho la protesta (…)”, se lee en documento de acuerdo.
Ana María Hernández, rectora Adjunta de la UNA, señaló que la casa de enseñanza vuelve a la normalidad luego de que los jóvenes desalojaran el edificio.
“Hemos conversado en diferentes momentos durante la semana que tomaron en edificio. A altas horas de la madrugada del viernes acordamos despejar la calle principal, que el edifico fuera desalojado previa acta notarial que evidencia que el edificio no ha sido maltratado ni violentado y queda en buenas condiciones, sin paredes rayadas”, dijo la rectora.
Añadió que, en el caso de las paredes frontales de la estructura que sí tienen rayones, los jóvenes están anuentes a pintarlas.
Según mencionó Hernández, los estudiantes al igual que las autoridades universitarias comparten la defensa de la educación pública y el financiamiento al servir para el desarrollo del país.
Otros puntos acordados en el diálogo destacan hacer de conocimiento los documentos que evidencien el análisis técnico del Programa de Gestión Financiera de la UNA en que se especifica el criterio técnico que utilizó el rector para la firma del Acuerdo FEES Comisión de Enlace 2019 y el convenio con el Gobierno el martes 22 de octubre.
Además, se pide saber cuáles partidas presupuestarias se modificaron en relación con las negociaciones anteriores, para entender cómo se ejecutarán los por tanto del pacto entre las autoridades del Consejo Nacional de Rectores (Conare), las presidencias de las federaciones de estudiantes de las universidades públicas y el Gobierno de la República.
También se acordó motivar a las unidades académicas para un cambio de actividades orientadas a promover espacios de trabajo para el análisis de la situación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), del cual resulte un documento por unidad académica construido de forma colectiva y sugerir que su lectura se desarrolle en los cursos.