Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Entre otros, hay tres derechos esenciales de las personas. Está lo que se conoce como la libertad de expresión, que forma parte de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948 en su artículo 19 y que, en resumen, es la potestad de las personas de poder difundir sus ideas libremente (de aquí surge como corolario la libertad de prensa).
También está lo que se denomina libertad de asociación, que también la proclama la Declaración Universal de los Derechos del Hombre en su artículo 20, y que se refiere al derecho de los individuos para poder unirse y formar grupos (y salir de ellos), tales como asociaciones u organizaciones, entre los cuales están los sindicatos (en tanto la asociación sea voluntaria).
Asimismo, está el derecho de la libre movilización de los individuos, igualmente incorporado en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, en su artículo 13 y el cual trata del derecho que tiene todo individuo a circular libremente, tanto dentro de un país como entre naciones.
Traigo esto a colación porque en momentos en que escribo esto (la mañana del 30 de abril), muy justificadamente hay una protesta de maestros y de algunos estudiantes frente a la entrada de emergencias del Hospital San Juan de Dios, pues allí queda también el Ministerio de Educación. Tienen toda la razón los que allí se manifiestan ante la falta de pago de su patrono, el Ministerio, por labores que ya han cumplido, incluso desde hace varios meses. Esas personas están haciendo valer sus derechos a la libertad de expresión y a la libertad de asociación.
Pero, al mismo tiempo, con su legítima protesta están afectando seriamente el paso de los ciudadanos que circulan frente al Hospital San Juan de Dios. Esto es, se está violando el derecho de otros ciudadanos para circular libremente en el país. Prominentemente en este caso, obstaculizando la entrada a las emergencias de dicho hospital.
Me parece que la pregunta adecuada que surge es la siguiente: ¿El ejercicio de cuál o cuáles de esos derechos tiene primacía? No hay duda que sería muy oportuno que –en algún caso similar relevante- la Sala Constitucional se pronuncie para lograr una posible respuesta apropiada. Se convierte en algo crucial porque creo que la forma común de resolver muchos problemas relacionados con el Estado, es que los presuntos afectados ejerzan su derecho a la huelga, manifestándose en las calles y porque es muy posible que en el próximo gobierno, dadas una serie de circunstancias que no vienen al caso analizar, habrá más protestas de esa índole.
No hace mucho mi amigo César Monge hizo una propuesta muy razonable, que podría permitir la casi plena vigencia de esos tres derechos ciudadanos, de forma que no se cree mayor animadversión entre quienes creen que la primacía reside en uno u otro de esos derechos.
Las calles de la capital -que es donde básicamente se realizan esas manifestaciones- son lo suficientemente amplias como para que circulen, al menos, dos vehículos uno a la par del otro. Dado eso, en presencia de una manifestación, las autoridades gubernamentales -creo que preferiblemente del gobierno municipal en donde se realiza la manifestación- tienda un mecate en la mitad de la calle, de manera que, en una mitad de ella, puedan circular y manifestarse quienes ejercen el derecho a manifestarse, en tanto que, en la otra mitad de la calle, transiten los ciudadanos en sus vehículos o a pie, a fin de que puedan ejercer su derecho a la libre circulación.
De poder lograr que los dos grupos actúen en dicho marco, se quitaría una fuente de gran malestar en la ciudadanía que desea movilizarse sin obstáculos, libremente, en contraposición al derecho que tienen algunos de manifestarse y que, de darse una prohibición para ejercitarlo, también, creo que con toda razón, daría lugar a una seria molestia de esos ciudadanos.
Me parece que, de lograrse la vigencia de la propuesta aquí indicada, quedarían ambos grupos de personas contentas y satisfechas (aunque tal vez no el gobierno de turno, que es aquel contra el cual se suelen realizar esas manifestaciones).