Denuncian corrupción en 2 proyectos de vivienda

    Jessica Martínez, presidenta ejecutiva del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo con rango de ministra de Vivienda, acudió a la Fiscalía para denunciar dos aparentes hechos de corrupción que involucran la construcción de dos proyectos de vivienda en Turrialba y Puntarenas. Los proyectos aprobados por el Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi) entre […]

Las agujas y catéteres son el principal producto de exportación.

 

 

Jessica Martínez, presidenta ejecutiva del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo con rango de ministra de Vivienda, acudió a la Fiscalía para denunciar dos aparentes hechos de corrupción que involucran la construcción de dos proyectos de vivienda en Turrialba y Puntarenas.
Los proyectos aprobados por el Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi) entre 2018 y 2019, por más de ¢4.000 millones, no cuentan con condiciones para habitarlos, dejando a 149 familias de los cantones citados sin un techo porque los estudios preliminares no reflejaron la realidad de los terrenos.
Al detectar esta situación, el Ministerio de Vivienda no dudó en elevar el caso a la Fiscalía para que se esclarezca la situación, se determinen los culpables y se les abra el debido proceso.
Roy Allan Jiménez, viceministro de Vivienda y presidente de la junta directiva del Banhvi, y la ministra Martínez presentaron dos denuncias ante la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción contra funcionarios involucrados en la aprobación de los proyectos.
Martínez manifestó: “Realizamos esta denuncia porque no podemos seguir permitiendo que se desarrollen proyectos que no sean habitables y pongan en riesgo las familias que con ilusión han accedido a un bono de vivienda.
Es nuestro deber denunciar a quienes tenían la responsabilidad de detectar los errores en el proceso y permitieron que siguieran su curso, cuando lo correcto era detener su construcción desde el inicio y solventar los problemas hallados”.
Estos proyectos habitacionales que no debieron aprobarse corresponden a las urbanizaciones Bellavista en Turrialba y Santa Fe en Chacarita, Puntarenas.
Ante la pésima decisión de adquirir esos terrenos y construir en ellos, las autoridades de Vivienda debieron hacer una enorme inversión para solucionar el problema que enfrentan las familias que habitan esas casas.