Denuncian agresiones en el PANI

Diez funcionarios del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) acusaron por agresiones, malos tratos y violencia verbal a Gloriana López Fuscaldo, expresidenta ejecutiva de dicha institución.  En comparecencia ante la Comisión de Derechos Humanos, Patricia Hernández, gerente técnica del PANI, cuestionó la labor de la exjerarca y aseguró que fue deficiente. “Desde el inicio de […]

Diez funcionarios del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) acusaron por agresiones, malos tratos y violencia verbal a Gloriana López Fuscaldo, expresidenta ejecutiva de dicha institución. 

En comparecencia ante la Comisión de Derechos Humanos, Patricia Hernández, gerente técnica del PANI, cuestionó la labor de la exjerarca y aseguró que fue deficiente.

“Desde el inicio de mi gestión recibí agresiones de su parte, lo cual le hice ver a la inmediatez debida. Hubo irrespetos y la relación no fue del todo buena o como uno esperaría (…) Considero que su labor fue deficiente”, dijo ante los diputados. 

“De manera grupal todo el personal recibía agresiones por parte de ella. Hubo conductas inadecuadas que derivaron en la salida de cinco asesores. Algunos pidieron traslado, otros renunciaron. Hizo un desmantelamiento del despacho.

Las agresiones eran sistémicas, hacía manifestaciones sexuales, decía que no la merecíamos, que iban a intervenir la institución, no atendía al equipo, nos decía que para qué le ayudábamos.

Las cosas más delicadas no las quiero mencionar, pero son muy fuertes. Los gritos eran constantes. Nos limitó accesos”, declaró Hernández a El Periódico de Más Venta en Costa Rica

De los 10 comparecientes, nueve dijeron haber recibido acoso o ser testigos de comportamientos o comportamientos sexualizados por parte de la expresidenta, lo cual les generaba incomodidad. 

Otro punto mencionado por Hernández es que López Fuscaldo los amenazaba reiteradamente, se salía de criterios técnicos y no conocía lo mínimo respecto al Código de Niñez y Adolescencia.

 

CASOS

 

Quizás el caso más evidente, según el criterio de la gerente técnica, fue cuando la expresidenta ejecutiva no supo cómo abordar técnicamente un allanamiento que se realizó en junio en Cascajal, Coronado, o el caso Keibril.

“El día del allanamiento ella nos dijo que no podía abordar adolescentes, que tenía algo que no le permite relacionarse con los adolescentes. Me pareció algo raro, pero no puedo interpretarlo. 

La que debería expresarlo sería ella”, declaró Hernández. 

Steven Jiménez, exasesor abogado del PANI, reforzó los señalamientos en contra de López Fuscaldo.

“Había situaciones irregulares por parte de la exjerarca hacia su personal. Conversaba con nosotros a altas horas de la noche, ella faltaba a los criterios técnicos o legal, se apartaba de criterios (…) 

Hubo un detonante a partir del 9 de abril. El trato era irrespetuoso, grosero, desprestigio, nos desacreditó, se asesoraba por fuera, no firmaba documentos, había acoso constante. 

Nosotros generamos dos notas para tener un espacio con ella, no fueron contestadas”, expresó.

Agregó que se hicieron notas sobre el tema, sin embargo, ella evadía la situación, los ignoraba y amenazaba. 

“Le mandamos documentos y al no escucharnos remitimos una carta a la junta directiva y la auditoría”, secundó Hernández. 

“Recibí mensajes de ella de amenaza, me dijo que era una puñal y traidora. Ella dice que hay una conspiración y que no iba a haber rincón en el mundo que no se supiera el puñal que le metí, aunque dos días después me mandó un mensaje diciendo que yo era una excelente profesional”, detalló la gerente técnica.

Agregó que la expresidenta ejecutiva del PANI usaba el vehículo discrecional para fines personales. 

 

BARUCH

 

Otro de los temas que se abordaron en la comisión son los supuestos abordajes que habrían tenido en el PANI con los hijos del empresario banquero Leonel Baruch.

Cabe recordar que López Fuscaldo denunció que Gabriel Aguilar, asesor del presidente Rodrigo Chaves, la llamó el 22 de marzo para solicitarle que viera un caso relacionado con Leonel Baruch.

“Recibí una llamada inusual de Presidencia, muy inusual y breve: ‘Mire, doña Gloriana, hay una señora que tiene un caso con unos chiquitos en el PANI. ¿Usted puede revisar el expediente?’. 

Y yo: ‘Sí, ¿de qué se trata? Cuénteme’. ‘Se llama fulana de tal’, ni siquiera sé el nombre, era un nombre judío, y es en el PANI de Santa Ana”.

“(…) Fue una conversación breve, donde (se) me dijo: ‘Por favor, hay un caso, que se asegure que el Patronato actúe conforme’. ‘Dice el jefe (Chaves) que con mucho cuidado porque se trata del hijo o de los hijos de Leonel Baruch’”, declaró ante la Comisión.

López Fuscaldo también acusó que se le consultaba sobre el caso e incluso, recibió presiones de Casa Presidencial para avanzar con el tema vinculado a Baruch. 

Por dicha situación hay causas abiertas en sedes judiciales. 

Sin embargo, los 10 funcionarios manifestaron no haber recibido ninguna orden respecto a Baruch, sus hijos o casos particulares. 

No obstante, se precisó que López Fuscaldo sí les solicitaba “poner atención especial” a algunos casos.