
Federico Chinchilla denunció penalmente a un veterinario, de apellidos Arce Baldera, por delito de maltrato animal a su caballo, según el expediente 21-1048-0648-PE, de la cual el Periódico del Pueblo tiene copia.
Chinchilla es dueño de un caballo de raza árabe, el cual se tiene en su sangre un linaje imponente, ya que es hijo de Enzo, múltiple campeón mundial de Hatler, que actualmente se encuentra en Dubái.
Todo inició en el 2015, cuando Chinchilla, quien es el actual dueño del equino, adquirió el animal por un valor de $10 mil, aproximadamente 6,5 millones.
El semoviente venía de los Estados Unidos y, como parte de la compra, Chinchilla recibió el título de propietario del caballo, el cual garantizó la adquisición.
Lo que el dueño no sabía es que el antiguo propietario del caballo tenía un proceso judicial de embargo, en el que ese equino, llamado Ángelo, estaría involucrado, pues un juez de apellido Arias indicó que dentro de las cosas embargadas estaría el animal.
Como parte del proceso, Chinchilla tuvo que hacer constancia de que Ángelo no era del antiguo dueño, sino que él lo había adquirido y ya no tenía nada que ver dentro de los bienes embargados.
El juez en la causa nominó al veterinario como un depositario judicial, cuya función es encargarse de cuidar los bienes o títulos que tiene bajo custodia. Cuando la persona que deposita esos títulos o bienes desea rescatarlos, el depositario tiene la obligación de restituir estos bienes.
SORPRESA
Tiempo después, Chinchilla logró hacer constar que, a pesar de la inadecuada acción del juez, Ángelo no tenía nada que ver con el propietario anterior, por lo que la fiscalía ordenó que se le devolviera el semoviente.
A pesar de la decisión tomada por el juez, según el expediente 14-004864-1204-CJ-5, Arce no apareció en la Fiscalía. El mismo documento indica que en ese momento “el depositario no ha entregado el caballo Ángelo al señor Federico Chinchilla Alvarado” y por eso se solicitó que se revocara de forma inmediata al depositario judicial.
Además, el expediente señala que el veterinario tampoco entregó informes de forma mensual sobre la condición del animal.
Cuando iniciaron el proceso de búsqueda para ir por el animal, Chinchilla, aparte de que tuvo que ir a una zona bastante alejada de donde tenía que estar el caballo, se topó con una sorpresa bastante grande pues el animal no era el mismo que ellos habían visto por última vez.
MALTRATO ANIMAL
Adrián Fernández, abogado de Chinchilla, conversó con DIARIO EXTRA y explicó por qué ahora el veterinario está siendo denunciado por maltrato animal.
“Primero, el veterinario aceptó que se le nombrara como depositario judicial, el señor se dejó el caballo durante años. Después, no quería entregarlo y le ordenaron que lo hiciera. Acá hubo algo interesante, se suponía que, por orden, el animal estaría en unas escuadras en el Valle Central, donde vive el depositario, sin embargo, al momento que entregan el animal, lo entregan en Peñas Blancas, cerca de la frontera con Nicaragua.”, señaló Fernández.
Según alega el abogado de Chinchilla, pese a que el depositario es veterinario, este cometió un delito de maltrato animal “pues no se le dio el cuido que requiere”.
En el informe SENASA-DPRPC-SA-06-202, del cual este medio tiene copia, se indica que el caballo de raza árabe, valorado en unos $75.000, tenía “lesiones en la piel, presencia de ectoparásitos (garrapatas), con un grado de deshidratación leve (…) problemas de peso, en la cavidad ocular presenta un golpe o una anormalidad en el momento de la inspección”.
Como parte del informe que dio el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), Ángelo estaba en un encierro de 2×2 metros, cuando lo indicado para esos animales es de 4×3 metros y que, en conclusión, el informe señala que “al equino no le fueron suministradas las condiciones básicas de bienestar animal establecidas”.
COBROS DE MANTENIMIENTO
El veterinario Arce, luego de tener al caballo por al menos 6 años, cobró aproximadamente ¢13,5 millones por gastos derivados de la alimentación, mantenimiento del caballo, de la cuadra, entre otros.
Ese cobro fue algo que también impactó a Chinchilla: “Porque si yo lo hubiera visto en una condición excelente, no importa yo me hago responsable, es mi deber, pero cuando veo cómo está el animal, uno se asusta”, manifestó Chinchilla.
El dueño del caballo lo que ahora teme es que el veterinario haya utilizado al animal para sacarle ganancia en reproducción “porque un salto (método para sacar esperma del animal) aquí en Costa Rica cuesta al menos ¢450 mil, en otros países puede costar mucho más”, acotó Chinchilla.
Además, él calcula que en el tiempo que no tuvo al animal pudo haber perdido dinero, pues pudo exportar el semen del caballo a otras partes y sacar ganancia de ello.
Ahora Chinchilla está demandando por maltrato animal a Arce, además, pide que el veterinario le pague el dinero que le costó a Chinchilla volver a poner al caballo en forma.
El Diario del Pueblo intentó hablar con el veterinario para saber su posición, sin embargo, no se obtuvo respuesta.