Delitos ambientales dejan jugoso botín

La sección de Delitos Ambientales del Organismo de Investigación (OIJ) suministró información sobre los delitos ambientales que se cometen a lo largo y ancho del país. Esta actividad delictiva genera un total de $213.000 millones a las organizaciones criminales que se aprovechan de la flora y fauna de Costa Rica para llenar sus arcas. Joshua […]

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La sección de Delitos Ambientales del Organismo de Investigación (OIJ) suministró información sobre los delitos ambientales que se cometen a lo largo y ancho del país.

Esta actividad delictiva genera un total de $213.000 millones a las organizaciones criminales que se aprovechan de la flora y fauna de Costa Rica para llenar sus arcas.

Joshua Ramírez, investigador de la sección Especializada en Delitos Ambientales del OIJ, explica qué es un delito ambiental.

“Es un problema que afecta a todo el conglomerado de personas y va en contra de los materiales y recursos para las actividades productivas”, comentó. El experto señala que solo la explotación forestal ilegal general más de $100.000 millones a los criminales que violan las leyes costarricenses para la protección y conservación del medio ambiente.

“Existe la Ley Forestal, que es de las principales que se infringen. También la Ley de Conservación de Vida Silvestre, que trata de la protección de la flora y fauna. Una de las que más se quebrantan es la Marítimo Terrestre con la usurpación de aguas en áreas de protección”, agregó.

La Constitución Política establece en el artículo 50: “Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado”.

 

ATENCIÓN A DELITOS

 

El OIJ atiende estas fechorías por medio de una sección especializada que cuenta con 12 investigadores, quienes brindan capacitación a las oficinas regionales fuera de la Gran Área Metropolitana.

Esta actividad criminal es catalogada como crimen organizado, así lo explica Ramírez.

“Cuando se comete un delito ambiental las organizaciones cometen otros delitos como asociación ilícita, robo, falsificación de documentos y penalidad del corruptor, que es cuando se intenta ensuciar la mano de los funcionarios”, indicó.

Según datos del OIJ, la actividad criminal propiamente en la parte ambiental ha ido en aumento porque en 2021 se presentaron 176 denuncias, en 2022 la cifra llegó a 259 y en lo que va del año se registra un aumento del 15% en relación con el anterior.

 

 

PRINCIPALES DELITOS

 

Tala ilegal de árboles

Cacería

Comercio de vida silvestre