Delegación tica resalta en matoelimpiadas panamericnas

Del 6 al 12 de agosto, el país fue anfitrión de la tercera edición de la Olimpiada Panamericana Femenil de Matemáticas (Pagmo), un evento que reunió a 50 estudiantes, las cuales representaron a 14 países de la región. El equipo nacional estuvo conformado por cuatro jóvenes de distintos puntos del país, desde Santo Domingo de […]

Del 6 al 12 de agosto, el país fue anfitrión de la tercera edición de la Olimpiada Panamericana Femenil de Matemáticas (Pagmo), un evento que reunió a 50 estudiantes, las cuales representaron a 14 países de la región.

El equipo nacional estuvo conformado por cuatro jóvenes de distintos puntos del país, desde Santo Domingo de Heredia hasta Matina de Limón.

Se trata de las estudiantes Verónica María Campos Soto y Beatriz Sancho del Colegio St. Francis; Deilany Fuentes Barquero, del Colegio Científico del Atlántico y Alexa Sofía Romero Méndez del Colegio St. Michael, quienes estuvieron acompañadas por Nicole Lipschitz Kesselman como jefa de delegación y Kristel Acuña García como tutora. 

El comité organizador de la PAGMO 2023 lo conformaron varios profesores de las cinco universidades estatales, todos pertenecientes al “Proyecto Olimpiadas Costarricenses de Matemáticas”.

Para participar de este evento, las mateatletas tuvieron que realizar un arduo proceso de clasificación, donde las finalistas de las olimpiadas nacionales fueron invitadas a participar de un entrenamiento donde se definió a las clasificadas.

“El proceso de selección fue el siguiente: En las olimpiadas costarricenses del 2022, alrededor de 150 estudiantes clasificaron a la ronda final. Las personas finalistas fueron invitadas a participar en entrenamientos desde enero de este año, de donde se escogió la delegación seleccionada mediante una serie de exámenes clasificatorios”, comentó Daniel Campos, miembro del comité organizador.

Una vez elegidas las cinco representantes ticas, se les dio una formación fuerte para prepararlas de la mejor forma posible.

“Desde el momento de selección de las muchachas, ellas han estado trabajando de forma intensiva con su jefa de delegación (Nicole Lipschitz) y la tutora (Kristel Acuña) mediante sesiones virtuales. Estas sesiones han consistido de una combinación de aprendizaje teórico y resolución de ejercicios”, agregó Campos.

DIARIO EXTRA conversó con las cuatro representantes del combinado patrio, quienes comentaron su experiencia durante esta olimpiada y cómo les permitió desarrollar aún más su pasión por los números. A continuación, sus impresiones.

 

DESDE LIMÓN

 

Deilany Fuentes, oriunda de Matina y estudiante de décimo año del Colegio Científico del Atlántico, mencionó que la distancia entre la provincia caribeña y el Valle Central es uno de los mayores retos para los interesados en formar parte de este tipo de actividades.

“Yo supe del evento porque una compañera me pasó la fotografía donde estaba toda la publicidad y en cuanto a oportunidades yo creo que hay muchas, pero la gente no se entera, lo único limitado es la oportunidad de estar participando, más que todo porque las clases presenciales son en San José y la posibilidad de viajar casi no se da”, externó.

Fuentes tuvo que tomar la mayoría de clases con la líder y la tutora de forma virtual, de modo que solamente tuvo tres días para prepararse de manera presencial con sus instructoras.

“A mí me gusta mucho la mate, un profesor me habló en sétimo de las olimpiadas y me inscribió a Olcoma, solo ahí participé en una olimpiada nacional y esta es la primera vez que participo en una internacional”, comentó la mateatleta oriunda del Caribe.

 

PODIO PARA EL PAÍS

 

Beatriz Sancho, vecina de Santo Domingo de Heredia, fue la costarricense mejor posicionada de la competencia, pues obtuvo la medalla de bronce en esta oportunidad.

Es la segunda vez que participa en un torneo internacional de esta categoría, aunque señaló que ahora tuvo mayor importancia porque le permitió compartir con su equipo mientras que en los años anteriores la realización de este evento de forma virtual le quitaba emoción a la competencia.

“Yo tuve la oportunidad de estar en olimpiadas el año pasado, entonces eso me ayudó mucho para estar preparada este año, este año fue presencial, entonces pude compartir más con mi equipo y conocer gente de otros países”, finalizó.

 

TALENTO DESDE PEQUEÑAS

 

Los números y signos son de los mayores dolores de cabeza para muchos estudiantes, sin embargo, estas cinco jóvenes coinciden en que desde pequeñas el gusto por esta disciplina ha estado impregnado en su personalidad.

“Yo siento que desde siempre he demostrado mucho interés por mate y tal vez en algún punto de la escuela, como en cuarto, ya las clases de mate se me hacían muy sencillas y me empecé a interesar por las olimpiadas matemáticas”, recalcó Verónica Campos, quien obtuvo mención de honor en este evento.

Aunque no se sienten muy seguras del camino que escogerán una vez finalicen el colegio, sí tienen claro que debe ser relacionado con matemáticas, como alguna ingeniería o incluso ciencias actuariales, eso sí, coinciden en que estos certámenes son una experiencia que recordarán por el resto de sus vidas.

“La olimpiada fue una experiencia muy, muy bonita, conocer tantas personas de muchos países e inclusive en las clases anteriores a la olimpiada, todo fue una experiencia muy enriquecedora”, agregó Alexa Romero, vecina de Desamparados.

La prueba como tal se organizó en dos días consecutivos de exámenes, cada uno de ellos consistió en tres problemas y además tenían un límite diario de cuatro horas y media para realizarlos.

Los temas que cubren estos problemas son álgebra, combinatoria, geometría y teoría de números. A pesar de que el currículo es preuniversitario, la dificultad de estos ejercicios resulta elevada y requiere tanto de un dominio técnico como de ingenio y creatividad.