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Licda. Melisa Carvajal Monge
Contadora Pública Autorizada
Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica
En marzo de 2025, la misión lunar Athena IM-2 llegó a la Luna tras años de investigación, innovación y una inversión millonaria. Sin embargo, detrás de ese logro hubo algo más que científicos, ingenieros y tecnología de punta: hubo planificación, control de recursos y decisiones financieras que hicieron posible la misión.
¿Qué tiene que ver un Contador Público Autorizado (CPA) con llegar a la Luna? Mucho más de lo que parece. La exploración espacial moderna requiere inversiones extraordinarias. El programa Artemis de la NASA, que impulsa el regreso de la humanidad a la Luna, cuenta con miles de millones de dólares destinados a investigación, desarrollo e innovación tecnológica.
Costa Rica, aunque en una escala distinta, también aporta al conocimiento científico mundial. La Universidad de Costa Rica (UCR) ha colaborado durante más de 17 años con la NASA mediante proyectos como TicoSonda, liderado por investigadores del Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares (CICANUM), mientras que centros como el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (CICIMA) desarrollan investigaciones en física nuclear aplicada, nanotecnología y materiales avanzados con impacto en la salud, la industria y las tecnologías del futuro.
Pero ninguna investigación avanza únicamente con buenas ideas. Los laboratorios requieren equipamiento, los proyectos necesitan financiamiento y las instituciones deben demostrar que cada recurso invertido genera valor. Es aquí donde el CPA se convierte en un actor estratégico.
Su labor va mucho más allá de registrar cifras. El CPA evalúa la viabilidad financiera de los proyectos, administra presupuestos, controla costos, mide riesgos y fortalece la transparencia. Gracias a ello, universidades, centros de investigación y organizaciones científicas pueden acceder a fondos, sostener iniciativas de largo plazo y transformar conocimiento en resultados concretos.
Sin científicos no habría descubrimientos, pero sin una gestión financiera sólida muchos de esos descubrimientos nunca saldrían del laboratorio. La ciencia necesita talento, pero también inversión responsable.
La Luna no se conquista únicamente con cohetes, científicos o tecnología de punta. También se conquista con planificación, inversión y una gestión responsable de los recursos. Porque antes de cada gran descubrimiento, alguien tuvo que demostrar que valía la pena invertir en él. Esa es la relevancia del CPA: convertir números en oportunidades, recursos en innovación y conocimiento en desarrollo para la sociedad.