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Tegucigalpa (AFP). Un lanzacohetes, fusiles de asalto, chalecos antibalas y cámaras de vigilancia fueron decomisados en una cárcel de Honduras, tras ser hallados en un pabellón que ocupaban pandilleros presos.
Las armas estaban escondidas en una cocina de la Penitenciaría Nacional en Támara, unos 20 km al norte de Tegucigalpa, dijeron las autoridades.
“¿Contra quién iban a pelear?”, se preguntó el director del Instituto Penitenciario, coronel Ramiro Muñoz, durante la presentación de las armas a la prensa.
El golpe sería en contra de la estructura de “la kleibona”, estructura criminal que opera en el norte de Honduras, particularmente en los departamentos de Cortés, Yoro y Atlántida.
Dicha organización ha sido vinculada a actividades delictivas como tráfico de armas, extorsión, desapariciones forzadas y corrupción dentro de las fuerzas de seguridad del Estado.
En la operación, las autoridades encontraron un lanzacohetes RPG-7, dos fusiles AK-47, un fusil lanzagranadas, una pistola 9 milímetros, muchas municiones, chalecos antibalas, gorros pasamontañas, cinco cámaras de seguridad y 40 enrutadores de internet, además de dinero en efectivo y drogas.
El arsenal fue hallado luego de que la semana pasada más de 160 presos de las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha fueran trasladados desde esa prisión a dos cárceles de máxima seguridad.