Decomisan celulares a presos con paperas

A sabiendas de cómo operan las estructuras delictivas cuyos integrantes permanecen recluidos en las cárceles del país, los policías penitenciarios intensificaron la búsqueda de elementos no permitidos dentro de los centros penales. Ante el brote de paperas que se posicionó fuertemente en los centros de reclusión, muchos de los privados de libertad tuvieron que ser […]

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A sabiendas de cómo operan las estructuras delictivas cuyos integrantes permanecen recluidos en las cárceles del país, los policías penitenciarios intensificaron la búsqueda de elementos no permitidos dentro de los centros penales.

Ante el brote de paperas que se posicionó fuertemente en los centros de reclusión, muchos de los privados de libertad tuvieron que ser aislados para que no contagiaran a los demás compañeros.

Justamente esto fue aprovechado por varios reclusos en la cárcel de Liberia, quienes, al estar en un lugar aparte, se llevaron consigo varios dispositivos móviles y los diferentes accesorios para seguir utilizándolos.

Fue por eso que, en la organización de los operativos de búsqueda, estos fueron efectivos con este grupo.

Un total de cinco celulares fueron hallados en un doble fondo de un cajón en el dormitorio, por lo que a la hora de abrirlo se encontraron con cables USB y cargadores, entre otros dispositivos.

“Diariamente realizamos operativos de decomiso y hallazgo; esto es fundamental, pues el cuerpo policial debe tener un control permanente sobre la población privada de libertad y poder desarticular grupos organizados a lo interno de los centros penales”, aseveró el subdirector.

 

PIZZA Y CEBOLLA

 

Continuamente los visitantes se las ingenian para introducir estupefacientes a las cárceles, lo cual es un tema recurrente para los funcionarios.

En esta oportunidad los uniformados lograron encontrar dentro de unas cebollas, la presencia de 51 gramos de marihuana. Lo curioso es que las personas cortaron la cebolla por la mitad, e hicieron una especie de empaque para que pasara desapercibida ante los guardias.

Otros casos que llamaron la atención se generaron en La Reforma, donde los agentes sorprendieron a un sujeto de apellido Richmond con 5,25 gramos de marihuana oculta en sorbetos, mientras que a un visitante de apellido Parra le decomisaron 5,5 gramos de esa planta escondidos dentro de un tubo de pasta dental.

Las pizzas y las sandalias no han quedado exentas de las revisiones y justamente ahí incautaron 4 gramos de marihuana y de 26,7 gramos de cocaína, respectivamente.

“Todos estos casos quedaron en conocimiento del Ministerio Público, pues introducir drogas en un centro penitenciario es un delito”, manifestó Ching.