
A “gorrazo” le quitaron la vida a Luis Manuel Olivas Gutiérrez, de 30 años y de nacionalidad nicaragüense, tras recibir al menos tres bombazos por la espalda. El hombre cayó sin vida en la afueras de un bar.
El violento asesinato se dio en el sector de La Cruz de Las Delicias de Upala, propiamente frente al cementerio, cuando este fin de semana el ahora occiso se encontraba en uno de los bares de la zona.
Las versiones dicen que Olivas estaba afuera del recinto cuando los tiros de la escupefuego, posiblemente una escopeta, irrumpieron en el silencio de la noche.
Los pocos presentes apenas vieron la sombra de un sujeto que salió corriendo tras el incidente, mientras Olivas quedó tendido en el suelo.
Una llamada al 9-11 alertó a las autoridades locales y de inmediato los paramédicos salieron en auxilio de Olivas.
Al final no hubo mucho para hacer, los impactos alcanzaron al foráneo en en el cuello y la cabeza, fue una aniquilación certera y sin un solo sospechoso aprehendido o identificado.
Bryan Hernández, cruzrojista de Upala, explicó que fueron despachados para la atención de un hombre víctima de varios impactos de bala, al llegar a la escena, encuentran a un masculino sin signos de vida con dos disparos a la altura del cuello y uno más en su cabeza, tras examinarlo lo declararon fallecido.
Pese a que las pesquisas tampoco los los investigadores judiciales lograron obtener mayores detalles que les ayude a encontrar una luz sobre este hecho.
Los rumores que no pudieron ser corroborados es que todo se debió a una venganza por una añeja deuda que el foráneo tenía y su verdugo llegó para cobrarla.
Por otra parte, en las investigaciones preliminares del Organismo de Investigación Judicial se describe un único impacto de bala con entrada por la espalda ya que el cuerpo presenta varias heridas.
El caso quedó bajo investigación y ahora serán las autoridades judiciales las que deban esclarecer qué pasó.