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Hace algunos años, la Extra me publicó un artículo sobre el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), el Cambio Climático y la ley 5222, también cada 23 de marzo (Día Mundial de la Meteorología) y cada 7 de abril (aniversario del IMN, 128 años) hemos escrito algo en redes sociales.
Dentro de la comunicación interna como funcionario y como dirigente, he expuesto a distintas autoridades la necesidad de una reestructuración administrativa y jurídica del IMN.
Casi nada ha cambiado y hoy vemos consecuencias.
Ante el informe de la CGR, son interesantes las declaraciones del señor director del IMN, donde señala algunas limitantes para la funcionalidad del Instituto, ya se dio cuenta el Sr. Fallas que para dirigir una institución como esta no solo se requiere de sabiduría, capacidad académica, sigilo político, se requieren también hormonas y lo hace bien en esta ocasión, hay que ser vigilante de que no tenga consecuencias.
La CGR nunca ordenó después de una investigación, devolver la independencia al IMN, el cual es obligado por el Minae a depositar los dineros de la venta de servicios en cuentas que no administra el IMN, esta irregularidad dio motivo para el escándalo con los dineros del Canal 7 y que se depositaban en una cuenta de la Fundación de Parque (ente privado). También la CGR se quitó el tiro sobre la investigación de este caso dejándola a lo interno del Minae, al informe final nunca se le dio trámite, lo conocemos extraoficialmente y sustenta muchas de nuestras inquietudes.
Desgraciadamente el IMN, por intereses políticos y de otra índole, en varias ocasiones la independencia estipulada en la ley 5222 se ha visto irrespetada, fue intervenido por acusaciones que nunca fueron probadas, pero permitieron que se llevaran las cuentas y la administración para el Minae, el cual ha demostrado en varias oportunidades no tener la capacidad ni el conocimiento técnico para dar este servicio a una institución tan especializada.
La ambición personal de políticos de turno ante la vitrina abierta por el IMN dentro de la OMN (Organización Meteorológica Mundial) en temas como la Capa de Ozono y el Cambio Climático desenfrenó una gran ambición, hasta quitarle a esta institución estos dos programas y llevárselos para el Minae y satisfacer intereses personales y financieras a gente no capacitada y menos especializada en ese momento, cosa que sí hacía con suma capacidad el personal del IMN, aún en este momento los estudios técnicos de verdad los hace este personal, del otro lado viajes, excusiones diría yo, repartiendo banderitas y certificaciones de carbono neutral. Para la cumbre de Río, el ministro viajó con decenas de personas (no del IMN) y se gastó los viáticos de todo el año del IMN, motivando la suspensión de la recolección de datos y el mantenimiento de las estaciones meteorológicas rurales del país. Cosa que denunciamos.
El IMN con eventos atmosféricos recurrentes incluidos con mayor severidad como El Niño y la Niña adquiere una gran responsabilidad de información para las actividades socioeconómicas y civiles, pero no se le dan los insumos para que cumpla dicha responsabilidad.
Como no es una institución prioritaria para nadie en el Minae, desde el punto de vista político y expositivo, no recibe el mayor de los respetos por falta de voluntad y sobre todo por falta de capacidad y conocimiento. Dentro de la “olla de carne” que es el Minae, no es el IMN uno de sus programas prioritarios. Eso sí, convirtió al IMN en una Siberia donde se le da cabida a personal no especializado en meteorología que no quiere tener en sus centros de trabajo, hasta un viceministro tuvimos refugiado.
Cuando se trajeron el Departamento de Aguas para el Minae, la única institución con capacidad para absorberlo fue el IMN, funcionó dicho departamento con toda la estructura administrativa y financiera del instituto (carros, viáticos, algún personal) relegando, programas y responsabilidades propias, y qué injusticia más grande, cuando se crea la Ley de Aguas por iniciativa popular por recomendación de este servidor en los talleres se incorporan unos cánones a favor del IMN, los cual después son quitados, por qué y por quién, no sé.
Hoy más que nunca hace falta una nueva ley del IMN, con independencia total acorde a un verdadero instituto para poder darle al país un servicio moderno que llene las necesidades climáticas nacionales y globales.
El asunto es que creemos el Sr. Fallas no tiene el suficiente pulso político para impulsar solo, una nueva ley, antes teníamos diferencias de fondo, hoy coincidimos en muchas, sobre todo en la independencia.
Como lo hemos manifestado, hace tiempo tenemos un anteproyecto de ley en ese sentido, lo que requerimos es un trabajo conjunto y voluntad política de diputados para acoger este proyecto.
Ya es hora, el IMN y el país lo requieren.
Fundador y exdirigente de la Seccional IMN/ANEP.
Técnico Medio en Meteorología, jubilado.
Asesor Climático.