¡De fútbol playa a fútbol barro!

Los intensos aguaceros que golpean el país por el huracán Otto (empezó como un sistema de baja presión) se hicieron sentir en el campeonato de fútbol playa el fin de semana. El juego de vuelta entre Escazú y Punta Leona, que se disputó el domingo en Hatillo, pasó a ser fútbol barro. La cancha fue […]

Los intensos aguaceros que golpean el país por el huracán Otto (empezó como un sistema de baja presión) se hicieron sentir en el campeonato de fútbol playa el fin de semana. El juego de vuelta entre Escazú y Punta Leona, que se disputó el domingo en Hatillo, pasó a ser fútbol barro.

La cancha fue visiblemente afectada por el agua acumulada. Aun así, escazuceños y porteños se emplearon a fondo parta lograr el pase a la final.

Fue la escuadra chuchequera la que se mantiene con vida en el torneo, gracias al punto extra que sacó de visita. Punta Leona llegó al duelo de vuelta de la semifinal con la ventaja de un marcador de 6-3 que logró en su territorio, por lo que manejó el pulso con inteligencia.

Escazú fue líder todo el campeonato, pero a la hora de la verdad se quedó en el camino. El juego quedó 0-0 y en penales Punta Leona le puso la cereza al pastel para quedarse con el boleto a la gran final.

Los porteños se recostaron en su portero Niels Fallas, quien se agigantó para mantener su marco en cero. Ni el punta Greivin Pacheco, quien volvió de su experiencia por Japón, pudo perforar la cabaña de Fallas.

Punta Leona también se valió de la experiencia para jugar con la presión y desesperación del rival.

“Fue un partido muy físico, táctico, la verdad nos aplicamos bien y acá está el resultado. A lo largo del torneo los equipos estuvieron muy parejos y no importaba si se clasificaba de primero o de último”, dijo Fallas, nombrado la figura del partido.

Mientras que William León sacó pecho por dejar en el camino al líder del campeonato. “No hay que llegar primero sino saber llegar. Eso fue lo que sucedió acá, fuimos cuartos y vencimos al primero, y la experiencia de muchos jugadores fue clave para sacar el boleto. Fue un trabajo de equipo”, declaró. 

El otro duelo entre Limón y Herediano, que se disputaría en Playa Bonita, no se tramitó por lluvia. Fue trasladado para el domingo 27 de noviembre, por lo que la final se atrasará una semana, ahora queda agendada para el 4 y 11 de diciembre.