De China hasta consultorios ticos: Así llegan los polvos de medicamento ilegal 

Grupo Extra se infiltra en red que envía Tirzepatida falsa desde Asia

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La creciente demanda de soluciones para la pérdida de peso logró consolidar una red de comercio clandestino que conecta laboratorios no regulados en Shenzhen y Hong Kong con el mercado costarricense.

Esta estructura, que opera al margen de cualquier supervisión sanitaria, se fundamenta en una logística de evasión diseñada para infiltrar sustancias como la Tirzepatida, Semaglutida y la experimental Retatrutida en el país, sorteando los controles aduaneros y legales mediante el engaño sistemático.

Grupo Extra logró infiltrarse en varias redes de distribución de este medicamento fraudulento y pudo conversar con varios distribuidores, quienes detallaron precios, rutas de envío y estrategias para burlar los controles sanitarios. 

Una táctica común es el transbordo a través de Estados Unidos para “lavar” el origen del envío y reducir el perfil de riesgo antes de que la carga llegue a Costa Rica.

Según detallaron, para evadir las aduanas, los proveedores utilizan estrategias de camuflaje y rutas indirectas. Además, se instruye a los compradores locales a evitar el uso de direcciones profesionales para no levantar sospechas.

“Evite las inspecciones aduaneras y reduzca las sospechas. Estandarice el embalaje para disminuir las posibilidades de inspecciones aleatorias de las cajas. No realice envíos directamente a direcciones de clínicas; utilice una dirección residencial independiente para recibir los cargamentos”, explicó uno de los proveedores, quien afirma que el producto proviene de un laboratorio ubicado en Shenzhen, China.

En caso de que las autoridades detecten la mercancía, la red ofrece garantías de reenvío bajo identidades falsas: “Si su mercancía es retenida o tiene problemas con la aduana, podemos ofrecerle un nuevo envío, cambiando el nombre del producto en la caja”.

Para los proveedores asiáticos, la agilidad financiera es clave para cerrar tratos rápidamente. Utilizan plataformas globales para facilitar el movimiento de dinero bajo apariencias inofensivas. 

“Aceptamos pagos a través de PayPal. Puede enviarme su correo electrónico y crearé una factura de PayPal para que pueda realizar el pago de forma cómoda”, explicó uno de los proveedores.

En contraste, el mercado negro local en Costa Rica ha evolucionado para ofrecer todas las facilidades de una tienda formal. 

Sitios web que distribuyen estos péptidos aceptan desde tarjetas de crédito (Visa, MasterCard, American Express) hasta transferencias bancarias y la modalidad de “pago contra entrega” (Cash On Delivery), una táctica que reduce la fricción en la venta de productos de alto riesgo

¿Cumplen con la cadena de frío?

A diferencia de los medicamentos autorizados que se distribuyen en dispositivos tipo pluma listos para usar, los proveedores ilegales comercializan estas sustancias principalmente como polvo liofilizado sellado en viales de vidrio.

Según los manuales de estos proveedores, el proceso de liofilización elimina la humedad para hacer que los péptidos sean “químicamente muy estables”.

Esta presentación en polvo es la base de un argumento técnico utilizado por los laboratorios chinos para justificar la ausencia de una cadena de frío durante el transporte internacional, la cual es vital para estos fármacos

“Este producto es un polvo de péptido liofilizado sellado que no requiere transporte continuo en cadena de frío. Durante el transporte internacional de 10 a 15 días, la temperatura ambiente normal y las ligeras fluctuaciones de temperatura no causarán la degradación de la actividad”, detalló uno de los vendedores.

La investigación de Grupo Extra confirmó que estos viales contienen frecuentemente bacterias, insulina, anfetaminas u hormonas tiroideas no declaradas para forzar una pérdida de peso rápida a costa de la salud orgánica del paciente.

Especialmente grave es el caso de la Retatrutida, una molécula que aún se encuentra en Fase 3 de investigación clínica y que ya se ha vinculado con hospitalizaciones y al menos una muerte en el extranjero, pero que se ofrece impunemente en el mercado negro costarricense.

La Ley contempla penas de tres a diez años de prisión para los profesionales que participen en la distribución de estas sustancias medicinales de forma irregular o peligrosa.