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Costa Rica estaría perdiendo competitividad frente a otros mercados internacionales. Así lo advierte la diputada socialcristiana Daniela Rojas, en medio de las noticias recientes sobre empresas multinacionales que decidieron aplicar cambios a su modelo de trabajo en el país.
Aunque la legisladora reconoce que el caso de Intel es más particular, afirma que las medidas tomadas por otras compañías deben interpretarse como señales de alarma.
“Sí me parece que debería ser un llamado de atención la salida de Pfizer y de la empresa de semiconductores, que sí hacen hincapié en que en Costa Rica están perdiendo competitividad, que es parte de lo que nosotros hemos venido diciendo”, comentó Rojas a Diario Extra.
Según la legisladora, para que el país siga siendo atractivo debe generar condiciones que llamen la atención de las grandes industrias, como por ejemplo las jornadas 4-3.
“Aquí un país muy caro que cada vez está perdiendo más competitividad y que necesitamos darles otras herramientas a estos generadores de empleo, y las jornadas excepcionales son una de esas herramientas.
Así que me parece que debería ser un llamado de atención para que nos entremos en este proyecto”, agregó.
Pese a contar con vía rápida, el proyecto avanza con lentitud en el Congreso. De las más de 2.500 mociones que tiene la iniciativa, solamente se han revisado 29.
En algunos casos, esta situación responde a la falta de quórum en las sesiones. En otros, a las decisiones del Poder Ejecutivo de desconvocar y convocar el proyecto en varias ocasiones, debido al interés en aprobar un préstamo cercano a los ¢250 mil millones.
“Quien tiene secuestrado este plenario con la agenda que quiere es el Gobierno por el voto que ustedes le dieron a una vía rápida, dense cuenta. ¿Por qué le regalaron eso al Gobierno el último año de legislatura?”, reclamó la diputada frenteamplista Sofía Guillén.
El expediente permitiría turnos laborales de 12 horas durante cuatro días, seguidos de tres libres.
Sin embargo, sus detractores advierten que esa modalidad impediría a muchas personas trabajadoras continuar sus estudios por las noches o en horarios alternos, lo que limitaría sus posibilidades de superación.