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Brincarse 25 años no es tarea fácil, en ese tiempo pasan muchas cosas y hasta más de seis gobiernos; es mucho tiempo, pero para los palmareños este pasó aún más lento. Ahora sonríen al romper esa racha y lograr el sueño de ascender a segunda división.
Fue en 1991 cuando Palmares dejó la primera división y debió esperar un cuarto de siglo para volver a celebrar en el fútbol, una alegría inmensa para un pueblo que respira deporte.
Largos años de fracasos deportivos y malas decisiones dirigenciales los pusieron fuera de toda actividad futbolística profesional, ni siquiera en la Liga de Fútbol Aficionado (Linafa) había un equipo del cantón alajuelense.
De la mano de algunos empresarios liderados por Mario Ávila se decidió crear un grupo de liga menor auspiciado por la Asociación Cívica Palmareña, en busca de desarrollar talento en las escuelas de fútbol de la región.
Tras montar la estructura menor se decidió ir más allá y preparar un equipo para los Juegos Nacionales bajo el nombre de Cofutpa (Comisión de Fútbol de Palmares), que terminó dando réditos a la institución en cuanto a la caza de talento joven del pueblo.
Para 2012 con el exjugador porteño, moncheño y carmelo Leonel Vásquez se evaluó la opción de competir en la primera división de fútbol aficionado con la franquicia de Liga Deportiva Alajuelense.
Tras algunas negociaciones con los rojinegros, Palmares iba encaminado a comprar dicha franquicia por ¢400 mil, sin embargo algunas llamadas de último momento cambiaron el rumbo del nuevo club.
Grecia regalaría el cupo que ostentaba en Linafa a los palmareños para que participaran en la primera división aficionada sin necesidad de una negociación económica y con esto arrancó el proyecto que hoy ve sus primeros frutos.
El proyecto apuntó a tres años, el primero era para formar el equipo, el segundo fue para consolidar el trabajo y el tercero para ascender. Una planificación que terminó siendo un éxito de la mano jugadores oriundos de la zona.
Con el 70% de la planilla radicada en Palmares, este equipo se volvió algo más que un club, ahora es una familia que se fijó el objetivo del ascenso y después de tres torneos recibió su premio.
Su estructura habla por sí sola, aun estando en la primera de Linafa el equipo manudo contaba con cuerpo médico, fisioterapeutas, preparadores físicos y buena alimentación, claves que juegan un papel determinante en la consecución del título de campeón.
Ahora vienen pruebas aún más difíciles, la Liga de Ascenso no es cualquier torneo pero en el equipo reina la motivación por que llegue el inicio del nuevo campeonato, pues la espera fue de 25 años.
“MI PADRE SOÑÓ CON ESTE DÍA”
En todo proyecto exitoso siempre hay un artífice, en este caso no es cualquiera sino que hablamos del exfutbolista Leonel Vásquez, quien militó en la primera división con clubes como Carmelita, Puntarenas y Santa Barbara, además de un paso destacado por la liga de ascenso.
Vásquez atendió un equipo de El Periódico de Más Venta en Costa Rica para conversar sobre lo que viene con Cofutpa en la segunda categoría.
¿Qué tan difícil fue el ascenso?
– Difícil no es, la palabra sería dificilísimo. Siempre lo dije, cuando empecé les dije a los muchachos en son de broma que solo un milagro nos podía llevar a segunda. Bueno, el milagro se dio y vea cómo estamos hoy disfrutando de un ascenso y esperemos que vengan buenas cosas para Palmares.
La junta directiva tenía previsto que este año era el del ascenso.
– Sí, este año hablé con ellos (jugadores) de eso, al principio hablamos de tres temporadas, donde en la primera armábamos equipo, la segunda peleábamos y la tercera ascendíamos. Dios estuvo siempre con nosotros y lo logramos. Realmente es el campeonato más difícil que he jugado en mi vida.
¿A quién le dedica el ascenso?
– Dedico este ascenso a mi papá, él luchó por lograr este sueño durante 10 años y gracias a Dios pude cumplirle el sueño. Antes de morir le dije que daría todo por lograrlo y se hizo realidad.
¿Cuál fue la clave para el título?
– La unión. Nosotros entrenábamos solo los miércoles, yo no podía exponer al equipo diciendo eso, ahí me preguntaban y yo decía que tres veces, les daba una “mentirita” diciendo que entrenaban más de una vez. Fue difícil porque en esta liga no se conoce a los rivales y siempre hay que esperar los primeros 15 minutos de juego para empezar a practicar lo que queremos. En segunda trabajaremos toda la semana.
¿Están preparados para la segunda división?
– Puedo decir que los muchachos están preparados para esa liga, ya hablé con ellos, tenemos jugadores que han participado en segunda y primera y muchos han dicho que han dejado casi todo para cumplir su sueño de jugar en segunda de nuevo.
¿Buscará retener al grupo completo?
– Comentamos eso entre semana y ayer en una reunión de jugadores y cuerpo técnico, yo les comenté a los jugadores que contaba con todos. Lo lindo de esto es que el equipo es una familia y ahora son como hermanos que van a muerte. Es increíble el cambio en el momento que metimos a Dios en el centro de todo, que fue quien nos dio la fuerza.
¿Piensa en refuerzos?
– Siento que el grupo está sano y ellos me decían: “Profe, traiga jugadores que vengan a ayudarnos y no hundirnos”. Lo primero que hay que ver para mí es que se busque personas y luego jugadores, nunca me ha gustado tratar mal a los jugadores porque tuve muchos entrenadores que me trataron mal. No quiero gente que dañe lo sano del grupo.
¿A qué apunta el equipo?
– El equipo debe pensar en grande, no solo en participar nada más, tanto que cuesta ascender a una liga de estas, llegar a subir y luego descender no, no queremos eso. Tengo que sentarme con la directiva. Hay que planificar muy bien porque no quiero participar nada más estando en los últimos puestos sufriendo, el título será complicado pero sí queremos mantenernos primeros y luego de algunos años aspirar a primera división.
¿Cómo hará para seguir ligado al proyecto de liga menor?
– La liga menor es los sábados, no tengo ningún problema, entrenamos toda la semana con segunda y sábados en la escuela de fútbol. Son chiquitos muy pequeños y es un proyecto increíble, no es ni por dinero porque lo que gano no es nada, pero es más una labor social. Eso Dios me lo puso en el corazón y quiero formar personas, más allá de futbolistas.
¿Y con su trabajo en la Fuerza Pública?
– Trabajo en el área administrativa en la Delegación de la Fuerza Pública de Palmares y es un horario cómodo de 7 a.m. a 3 p.m. Por mis años ya tengo 30 días de vacaciones acumuladas, entonces como se juega entre semana ya planifiqué que esos días tenga vacaciones y las perderé de mi familia, pero será un sacrificio que vamos a tener que hacer. Ya hablé con los jugadores, que no será solo un día a la semana, y los que se queden saben que esto será de entrenar toda la semana.
¿Tiene algún técnico con el que se identifique?
– Mario Silva, su actitud me marcó y el don de persona aún más.
¿Cuál es el mejor equipo de la primera división?
– Admiro a la Liga Deportiva Alajuelense, me gusta su grupo. El año anterior me gustó Herediano por el plantel que tenía.
¿Su equipo en Europa?
– El Barcelona, ojalá pudiéramos jugar como ellos. Es un equipazo.