Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El apio es una hortaliza que podemos cultivar en nuestras casas y la planta dura mucho tiempo, de modo que se puede aprovechar para disfrutarla más fresca y crujiente desde nuestra propia casa.
Aparte de que es muy fácil cuidarla y hacerla crecer, la podemos sembrar hasta en un macetero y no nos quitará mucho espacio.
DIARIO EXTRA consultó a doña Luzannia Barrantes Campos, experta en esta clase de cultivos caseros, quien nos comentó: “La planta de apio es algo que no debe de faltar en nuestras casas, ya que la podemos usar en todas las comidas y además tiene muchos beneficios para la salud.
En cuanto a su cultivo, necesitamos tener el lugar donde lo vamos a sembrar, ya sea un recipiente de matas, un galón reciclado o bien en una jardinera”.
Y añadió: “lo primero que debemos hacer es un buen sustrato para sembrarlo y así veremos muy buenos resultados. Podemos adquirir semillas y hacer un almácigo y cuando esté de unos 5 centímetros hacer el trasplante, o la mata de apio que compramos usualmente en la feria la cortamos dejando unos dos centímetros del tallo a la base, esta parte la colocamos en agua y pronto veremos los nuevos brotes, luego la sembramos en la tierra”.
“Al tener una mata en la casa tenemos la ventaja de que vamos cortando las hojas que se necesitan y ella se va regenerando, por eso nos dura mucho produciendo. En cuanto a sus cuidados básicos, debe de tener buena humedad, y estar aplicando abono o fertilizante orgánico”, sentenció.
El apio sirve como ingrediente estrella en sopas, guisados, ensaladas, batidos, arroces, entre muchos otros platillos, además tiene muchos beneficios para nuestra salud entre los que destacan su baja cantidad de calorías, que favorece la reducción de peso corporal y de los niveles de colesterol, contiene vitamina Ay K, potasio y antioxidantes, aparte de fungir como un gran depurativo, combatir el estreñimiento y facilitar la digestión, cuenta con propiedades relajantes y ayuda con la producción del ácido úrico, entre otras propiedades.
ASÍ ES EL PROCESO
1. Si compra una mata, puede cortarla a unos dos centímetros de la base.
2. Coloque el pedazo de tallo partido en agua. A los cuatro días, verá cómo empiezan a salir hojas y raíces.
3. También puede hacer el procedimiento a partir de las semillas, que son diminutas.
4. Colóquelas una por una en bandejas.
5. También es posible sembrar un poquito de semillas en un macetero.
6. Así se ven las matas de apio en almácigo a los 15 días de sembradas.