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Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) en Costa Rica son la causa del 83% de todas las muertes.
De acuerdo con los datos de la encuesta de factores de riesgo cardiovascular realizada por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en el año 2018, el 70% de la población costarricense (más de 2,6 millones de habitantes) padece de obesidad o sobrepeso, un 32,4% de la población mayor de 19 años presenta problemas de hipertensión arterial, en tanto que el 14% sufre de diabetes.
Considerando la situación actual que enfrentamos por la pandemia es importante implementar estrategias para disminuir los índices de obesidad en la población costarricense, condición que aumenta el riesgo de complicaciones asociadas al Covid-19.
Según información publicada en la página web de Casa Presidencial, 9 de cada 10 personas fallecidas en Costa Rica por Covid-19 presentaban factores de riesgo como hipertensión, diabetes, obesidad, tabaquismo, enfermedades pulmonares crónicas o asma. Las personas con estas condiciones tienen un mayor riesgo de agravar la enfermedad, de presentar más complicaciones y aumenta las probabilidades de morir por Covid-19.
El teletrabajo es una nueva modalidad que muchas empresas en Costa Rica han adoptado tras la pandemia y que ha desencadenado el aumento del estrés y la ansiedad, situaciones donde las personas no tienen una adecuada gestión de las emociones provocando un mayor consumo de alimentos altos en grasa, sodio y azúcar.
El Covid-19 ha repercutido a la economía mundial gravemente, afectando directamente la producción, alterando la cadena de suministro y el mercado, impactando financieramente las empresas. Por lo tanto, se debe garantizar las medidas sanitarias y los protocolos adecuados para que la población activamente económica del país continué laborando.
Por ello, es muy importante incentivar desde la responsabilidad social de las empresas costarricenses que se implementen estrategias para incentivar estilos de vida saludable.
Pronutri es una certificación creada por el Colegio de Profesionales en Nutrición (CPNCR) en conjunto con el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (INTECO) que promueve abrir un servicio de nutrición en las empresas para mejorar la calidad de vida de sus colaboradores por medio de tres ejes: la atención clínica nutricional, la educación nutricional y la gestión del servicio de alimentos de las organizaciones.
Pronutri pretende disminuir el impacto de la tasa de ECNT en las empresas y por ende contribuir a mejorar el rendimiento laboral, disminuir gastos médicos e incapacidades laborales que repercuten en debilitar los procesos productivos de las organizaciones, lo que genera un gasto alto de recursos para la Seguridad Social en atención médica y tratamientos.
Actualmente en Costa Rica hay tres empresas que se encuentran certificadas bajo el Esquema Pronutri; la Compañía de Galletas Pozuelo, FIFCO y Nutrisnacks.
Tras la implementación del proyecto se ha comprobado que estas empresas han logrado desarrollar herramientas que les ha permitido visualizar esta certificación como un escudo protector ante la pandemia en los colaboradores que participan en el programa Pronutri.
La Compañía de Galletas Pozuelo ha gestionado el impacto del Covid-19 con el mayor sentido de humanidad. Han asumido como principio abordar esta situación pensando siempre en el bien común y con la claridad de que lo más importante son sus colaboradores, el cuidado de su salud y su vida.
El programa de Vida Saludable y Pronutri han desempeñado un papel primordial dentro de Pozuelo, protegiendo la integridad del personal y brindando un tratamiento adecuado a las patologías detectadas como vulnerables ante la pandemia. Además de propiciar ambientes equilibrados, el ejercicio físico y una alimentación saludable en familia.
Desde la empresa Pozuelo se indica que, para promover el bienestar de sus colaboradores y colaboradoras, se reforzaron los programas con la implementación de protocolos de bioseguridad, formaciones virtuales y campañas de comunicación.
En el caso de la empresa Nutrisnacks, y a partir del más reciente diagnóstico realizado en la empresa se pudo observar que la pandemia tuvo un impacto directo en el estado nutricional de los colaboradores en general, sin embargo, aquellos que se encontraban dentro del programa Pronutri mantuvieron o mejoraron dicho estado nutricional destacando la importancia de este.
Se evidenció también un mayor interés en los temas relacionados a la inmunidad y alimentación, lo que, al tener la disponibilidad de una profesional de nutrición en la empresa, motivó a los colaboradores a consultar y preguntar sus dudas con respecto al tema, acudiendo a una fuente informada, a diferencia de obtener información en fuentes poco confiables.
Por último, la Compañía FIFCO nos informa que por medio del servicio de nutrición que se brinda a través del proyecto de certificación Pronutri han podido evidenciar mayor consciencia en los colaboradores en relación con el autocuidado de su salud. En sus tres ámbitos; física, nutricional y social-emocional. Pronutri ha establecido una plataforma ideal para el trabajo conjunto con otros profesionales de otras áreas de la empresa como recursos humanos, psicología, terapia física entre otros, para abordar de forma integral las necesidades de los colaboradores.
En conclusión, una alimentación saludable no es solo un tema de responsabilidad social empresarial, sino un pilar importante para la productividad de las empresas y la economía del país. Pronutri es una excelente alternativa para promover y garantizar una población saludable, asegurando una mayor productividad en las empresas y el bienestar económico y social de las familias.
*Colegio de Profesionales en Nutrición