
La Habana (AFP) Cuba, bajo fuerte presión de Washington, anunció la apertura a los privados de amplios sectores como gasolineras, farmacias y las energías renovables, después de que el Parlamento aprobara un paquete de medidas a favor de la economía de mercado.
El gobierno comunista redujo drásticamente el número de actividades que por décadas estuvieron prohibidas a los capitales privados de origen cubano. El 18 de junio, el Legislativo había dado luz verde a la reforma.
Estos anuncios marcan un punto de inflexión histórico para Cuba y su economía socialista de planificación centralizada.
El presidente Donald Trump aplica una política de máxima presión sobre la isla vecina de 9,4 millones de habitantes y ha amenazado con tomar su control, al considerar que representa una “amenaza extraordinaria” a la seguridad estadounidense.
Al embargo económico vigente desde 1962, Trump sumó en enero un bloqueo petrolero de facto y otras sanciones contra empresas y dirigentes cubanos, que ha llevado a la economía cubana al borde del colapso, con cinco apagones generalizados en lo que va de año, así como escasez de alimentos, combustible, agua potable y medicinas.
El capital no estatal cubano entrará en ramas enteras de la economía. Además del sector energético y el de fármacos, la reforma abrirá el mercado de residencias de ancianos, terminales de pasajeros y de carga, instalaciones portuarias, importación de vehículos, energías renovables, y operaciones petroleras y mineras (bajo ciertas condiciones).
“Todo el mundo sabe que en este momento nosotros estamos subsistiendo por las mipymes (pequeñas y medianas empresas privadas)”, explicó. “Hay que buscar alguna solución, porque la realidad es que la gente está sin medicamentos, sin alimentos”, dice a la AFP Ana Diego, una cubana de 66 años.