Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Una consulta realizada en la Comisión de Hacendarios a Michael Soto, director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), reveló los gastos de la institución para deshacerse de la droga decomisada.
Aunque el OIJ cuenta con un incinerador donado por el gobierno de los Estados Unidos, debe utilizar otras opciones privadas, debido a que el horno en algunas ocasiones no funciona por daños tras la quema de la droga.
Es por eso que tienen que acudir a empresas privadas que cobran montos millonarios por desempeñar este trabajo.
“Cuando contratamos empresas privadas que solo nos queman marihuana, nos queman por tonelada, nos cobran ¢1 millón, ¢1 millón por tonelada”, dijo.
Soto también explicó que en algunas ocasiones utilizan un avión del gobierno estadounidense que traslada la droga hacia Miami u otras ciudades.
El jerarca aclaró varias veces a la diputada oficialista Marta Esquivel que el incinerador fue donado y que los gastos asociados al horno son por las reparaciones que deben hacer frecuentemente.
“Es una máquina gigantesca industrial y el quemar cocaína, porque tiene una serie de componentes como combustibles, como acetona y una serie de químicos que lo dañan, genera explosiones y esas explosiones dañan el equipo constantemente”, explicó.
Asimismo, afirmó que los incineradores de drogas que hay en otros países funcionan igual y tienen los mismos daños.