
Soy una mujer casada de 34 años. Siempre he escuchado que las personas que padecen de depresión pierden el interés por el sexo y dejan de tener relaciones. A mí me pasa al revés, cada vez que estoy triste, siento ganas de tener relaciones sexuales y eso me ayuda mucho porque después como que mejoro. No sé si es normal ser así. Mis amigas dicen que estoy “loca”, y que debo buscar ayuda.
– En nuestra sociedad la depresión es una enfermedad muy frecuente, se calcula que un hasta un 5% de la población ha lidiado con esta condición, en la cual, se experimentan episodios prolongados de tristeza y apatía, al punto que se pierde el interés por las actividades predilectas y se enfrenta una enorme dificultad para realizar las labores cotidianas.
Estos cuadros son muy serios y ameritan la valoración profesional, porque de lo contrario se genera un enorme desgaste emocional y es común que se entorpezcan las relaciones emocionales, familiares y laborales.
En el ámbito popular se utiliza el término depresión con otra connotación, sea para referirse a tristezas, decepciones, desengaños, angustias y desilusiones, que ciertamente provocan tristeza, pero que son transitorias, a lo sumo unas horas y revierten al conversar con un amigo, al realizar faenas gratificantes, o al meditar sobre lo sucedido. En estas condiciones es común que las muestras de afecto, el cariño y la misma sexualidad nos permitan superar esos episodios de tristeza.
Desde luego, si la tristeza florece con facilidad, y aún sin motivos considerables es importante buscar ayuda profesional, sobre todo porque en la actualidad disponemos de abordajes integrales que nos permiten devolverle al paciente esa salud emocional tan deseable.