
Juan Antonio Ortega, tío de Heyner Jara, quien fue encontrado sin vida en una finca de Libertad de Cañas, Guanacaste, manifestó que desde el momento en que supieron de su desaparición, la familia temió el peor desenlace.
“Realmente, cuando se nos informó de la desaparición, esperábamos de todo. Sabíamos que, así como podíamos encontrarlo vivo, también podía estar muerto, ya que la situación de violencia en Costa Rica está delicada”, denunció Ortega.
Jara desapareció el pasado 4 de junio, cuando salió de su casa en Cañas, Guanacaste, rumbo a su trabajo como taxista informal. Sin embargo, no regresó. Ante la falta de comunicación durante varias horas, su pareja interpuso la denuncia ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Dos días después, las autoridades localizaron su vehículo en una zona entre Rancho Alegre y Guapinol, también en Guanacaste, pero no había rastro del conductor, lo que elevó la preocupación de sus seres queridos.
Fue un día después del hallazgo del carro cuando se dio el descubrimiento del cuerpo. Un trabajador de una finca en Libertad de Cañas, quien conocía a la víctima, notó un fuerte olor a putrefacción y la presencia de zopilotes sobrevolando la zona. Esto lo llevó a revisar un zacatal cercano.
“Nos cuenta un compañero de nosotros que, cuando venía hacia el trabajo, se percató de un mal olor, por lo que decidimos venir a buscar qué era. Encontramos primero una sandalia y después el cuerpo tirado en el cañal”, detalló Ortega. Cuando el OIJ llegó al lugar, se determinó que el cuerpo presentaba múltiples heridas con arma blanca y, al parecer, se encontraba amordazado y con las manos atadas.
Heyner Jara, de 43 años, era padre de dos hijas, de 26 y 22 años. Su cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para la respectiva autopsia, mientras las autoridades continúan investigando para dar con los responsables de este crimen.
