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Washington. (EFE y Reuters) – El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se mostró dispuesto a negociar con los republicanos sobre cualquier aspecto del presupuesto temporal, siempre y cuando no penda \”la amenaza del caos económico\” sobre la cabeza de los estadounidenses, y advirtió que \”la extorsión\” no puede convertirse en \”una rutina\”.
Asimismo utilizó las palabras del inversor Warren Buffett y comparó la estrategia con \”una bomba nuclear, un arma demasiado horrible para ser usada\”.
Obama ofreció la posibilidad de autorizar un aumento del techo de deuda por un periodo corto, durante el cual se valorará la reducción del déficit sin exclusión de ningún capítulo. Con ello se pretende reabrir la administración y por ende la colocación en los puestos respectivos a unos 800 mil empleados. Asimismo evitar el endeudamiento, el cual se superará el 17 de octubre.
\”Dejemos estas amenazas lejos de nuestras familias y nuestros negocios, y empecemos a trabajar\”, dijo en una rueda de prensa en la Casa Blanca, en la que volvió a acusar a una fracción radical republicana -el Tea Party- de buscar la parálisis del Gobierno federal desde el principio y presionar para ello al presidente de la Cámara baja, John Boehner.
Tras más de una semana desde que comenzó dicha paralización parcial, el mandatario reiteró su intención de dialogar con la bancada republicana sobre \”todos aquellos asuntos que ellos consideren\”, pero no bajo amenazas.
De igual forma se refirió así a los repetidos intentos de los congresistas republicanos de incluir en la ley de financiación temporal una disposición que eliminara los fondos para la reforma sanitaria promulgada por el presidente en 2010.
Obama aseguró además que no subir la capacidad del Tesoro de pagar sus deudas, un debate que ya se llevó al límite en 2011, \”interrumpirá la marcha de los mercados\” y \”la confianza del mundo en su país como cimiento de la economía global\”.
REFORMA MIGRATORIA
Un grupo de seis miembros del Congreso estadounidense fueron arrestados junto a otras 200 personas frente al Capitolio en un acto de desobediencia civil a favor de una reforma migratoria integral para la legalización de la población indocumentada en Estados Unidos.
Los capturados son los demócratas Luis Gutiérrez (Illinois) y John Lewis (Georgia), cofundador del movimiento de los derechos civiles en la década de 1960; además de los congresistas por Nueva York Charles Rangel y Joe Crowly, el legislador por Arizona Raúl Grijalva y el representante por Minesota Keith Ellison, también demócratas.
Desde el mediodía, con consignas como \”¡Sí se puede!\” y \”Se ve, se siente, el pueblo está presente\”, los activistas comenzaron a llenar el \”Mall\”, el parque central entre el Monumento a Washington y el Capitolio, ondeando banderas de Estados Unidos.
La meta es denunciar nuevamente las rupturas de las familias inmigrantes en esa nación debido a las deportaciones y exigir que el Congreso legalice a los 11 millones de indocumentados en este país.