Criminales responden con más violencia contra policías

Autoridades decomisaron varias armas de fuego

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Los grupos criminales en Costa Rica están respondiendo con un mayor nivel de violencia ante las intervenciones de las autoridades, una situación que, según expertos en seguridad, obedece al fortalecimiento económico de las organizaciones dedicadas al narcotráfico y a la normalización de los ataques contra la Fuerza Pública.

El caso más reciente ocurrió la madrugada de este jueves en Villa del Mar, Limón, donde un allanamiento del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) terminó en un intercambio de disparos luego de que, presuntamente, los ocupantes de una vivienda abrieran fuego contra los agentes que ejecutaban la diligencia.

Los oficiales del Grupo de Respuesta Táctica (SERT), junto con agentes del OIJ, repelieron el ataque y lograron detener a ocho sospechosos, sin que se reportaran personas heridas.

Tras el operativo fueron decomisadas cuatro armas cortas, un fusil AR-15, municiones y varios vehículos.

Bandas mejor armadas

El criminólogo Rodrigo Campos explicó que el incremento de este tipo de enfrentamientos responde a varios factores.

Uno de ellos es el crecimiento de las ganancias del crimen organizado, lo que permite a las organizaciones invertir en armamento y logística para proteger sus operaciones.

“Las operaciones criminales en Costa Rica manejan altísimos volúmenes de dinero. Al tratarse de negocios tan rentables, también aumentan los riesgos y las acciones que toman para defenderlos”, señaló.

Agregó que las estructuras criminales no solo se preparan para enfrentar allanamientos policiales, sino también para disputar territorios con grupos rivales.

Ataques cada vez más frecuentes

El especialista indicó que muchas de estas organizaciones cuentan con armas de calibre militar y están dispuestas a utilizarlas ante cualquier intervención de las autoridades.

“No solamente se preparan para defenderse de un allanamiento, sino también para los enfrentamientos entre grupos que buscan controlar mercados y territorios”, afirmó.

A su criterio, esa realidad explica parte del aumento en los homicidios registrados en el país y la mayor agresividad mostrada durante operativos policiales.

Riesgo para los oficiales

El experto también advirtió sobre un cambio en la percepción de la figura de autoridad.

Según indicó, en algunos sectores se ha normalizado el discurso de confrontación contra los cuerpos policiales, lo que facilita que integrantes de organizaciones criminales justifiquen responder con violencia.

“Los cuerpos policiales deben estar preparados para enfrentarse a grupos criminales que van a responder usando la fuerza hasta donde sus posibilidades se lo permitan”, concluyó.

El enfrentamiento ocurrido en Limón dejó a los ocho sospechosos detenidos por presunta infracción a la Ley de Armas. Además, tras los disparos contra los agentes, el Ministerio Público también les atribuye el presunto delito de tentativa de homicidio en perjuicio de los oficiales participantes en el operativo.

Casi una hora de disparos

Otro caso emblemático fue la captura de Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, el pasado 24 de julio cuando agentes del SERT y de Seguimiento y Vigilancia, pasaron casi una hora en intercambio de balas contra el presunto narcotraficante y tres personas de su estructura en San Bernardino de Sarapiquí.

Ese día finalizó con el saldo de tres personas detenidas, ocho heridos y un fallecido.

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