Criminales no temen matar en público

Homicidios ocurren más en calles, viviendas y vehículos

Los homicidios en Costa Rica muestran un cambio en la forma en que se cometen. Cada vez es más frecuente que los asesinatos ocurran en espacios públicos, frente a testigos e incluso a plena luz del día, una tendencia que especialistas vinculan con la evolución del crimen organizado y la disputa por territorios.

De acuerdo con datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la vía pública concentra la mayor cantidad de homicidios, con 65 casos, seguida de casas de habitación (34), vehículos (26), parques o plazas (10) y locales comerciales (5). Para la criminóloga Tania Molina, este fenómeno refleja una mutación en la violencia homicida asociada principalmente a organizaciones criminales.

“Se cometen homicidios en la vía pública, en casas de habitación, en corredores y frente a niños. Esto ocurre porque muchos delincuentes no le temen al encierro ni a la cárcel”, explicó.

Según la especialista, quienes participan en estas estructuras criminales suelen estar acostumbrados a entornos de violencia o han tenido contacto previo con el sistema penal, por lo que la prisión no representa un elemento disuasivo.

Molina señaló que en algunos casos los homicidios no responden únicamente a pagos por sicariato, sino a disputas internas entre grupos criminales por el control de territorios vinculados con la venta de drogas y otros delitos.

El criminólogo Bernal Vargas coincide en que el fenómeno muestra un cambio en los espacios donde ocurren los homicidios.

“La criminalidad, como manifestación social, está en constante cambio. Antes veíamos homicidios en lugares donde los responsables intentaban evitar testigos. Ahora vemos que ocurren en espacios públicos o en viviendas, donde ya no existe ese temor a exponerse”, explicó.

Para Vargas, este comportamiento responde a dos factores principales: la vulnerabilidad de las víctimas en espacios abiertos y la necesidad de los grupos criminales de mostrar dominio territorial.

El abogado y experto en temas de estupefacientes Adrián Quesada también advierte que los datos evidencian una criminalidad cada vez más audaz.

“Son los sitios donde las personas se mueven con mayor frecuencia: salen a la calle, llegan a sus casas o se desplazan en vehículos. 

El criminal aprovecha esos patrones y escenarios donde puede acercarse y huir con facilidad”, indicó.

Ciudadanos más expuestos

Ante esta situación, Molina recomienda a las personas mantenerse atentas a su entorno cuando se encuentran en espacios públicos.

También aconseja adoptar medidas de precaución al estacionar vehículos o ingresar a viviendas, como verificar el entorno antes de abrir portones o permanecer dentro del automóvil.

Por su parte, Vargas considera que el abordaje del problema requiere no solo acciones policiales, sino también trabajo comunitario y municipal para fortalecer la seguridad en los barrios.