Crimen organizado mantiene tres provincias del país en alerta

Según expertos consultados por Grupo Extra

Fotografía con fines ilustrativos.

Aunque Costa Rica registra una disminución general de los homicidios durante este 2026, Limón, Puntarenas y Cartago muestran una realidad distinta: las tres provincias acumulan más víctimas que a esta misma altura del año anterior.

Datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), con corte al miércoles 12 de agosto, contabilizan 482 víctimas de homicidio en el país, frente a las 548 registradas para el mismo periodo de 2025. Esto representa una reducción de 66 víctimas.

Sin embargo, especialistas advierten que las cifras nacionales no reflejan por completo lo que ocurre en algunas zonas del territorio, donde las disputas entre estructuras criminales y los reacomodos dentro de estas organizaciones mantienen focos de violencia.

Puntarenas registra el mayor incremento. La provincia pasó de 73 víctimas en 2025 a 81 este año, ocho más.

En Cartago, los homicidios aumentaron de 37 a 41, mientras que Limón pasó de 114 a 117 víctimas.

Walter Navarro, ex viceministro de Seguridad, señaló que el comportamiento de Limón y Puntarenas responde a diferentes factores, entre ellos la rivalidad entre organizaciones criminales.

“Si bien es cierto, la tasa de homicidios en la mayor parte del país ha disminuido, lamentablemente vemos cómo en las provincias costeras, Limón y Puntarenas, es todo lo contrario, se mantiene al alza”, explicó.

Navarro considera que detrás de este fenómeno existen variables como la falta de oportunidades, la inversión social y, principalmente, los enfrentamientos entre grupos que operan en determinadas zonas. “Hay muchísimos más grupos criminales y hay muchísima mayor rivalidad entre esos grupos”, agregó.

El ex viceministro también llamó la atención sobre Cartago, provincia que, según indicó, ha venido mostrando una tendencia al alza.

Adrián Quesada, experto en estupefacientes y abogado, coincide en que Limón y Puntarenas han sido históricamente zonas de alta incidencia criminal vinculada con disputas territoriales por narcotráfico y enfrentamientos entre estructuras delictivas.

Sin embargo, advirtió que el comportamiento de Cartago durante este año también debe encender las alertas.

Para Quesada, la reducción nacional de homicidios no significa necesariamente que la violencia haya cedido, sino que tanto las autoridades y ciudadanos deben estar alerta.

“Podemos tener menos homicidios en términos generales a nivel país, pero se mantienen focos territoriales”, explicó.