
En Costa Rica existen dos centros médicos públicos encargados de velar por la salud mental de sus ciudadanos, el Hospital Psiquiátrico Roberto Chacón Paut y el Hospital Nacional de Salud Mental Manuel Antonio Chapuí y Torres.
Este último ubicado en Pavas es quizás el más conocido en la memoria de los ticos desde finales del siglo XIX, cuando el Dr. Carlos Durán promovió su edificación, en ese momento, a un costado del Hospital San Juan de Dios.
En un principio, el Chapuí tuvo muchos nombres, desde asilo hasta hospital para insanos, no obstante, con el paso del tiempo y los avances en medicina fue cambiando su nombre, vocación y misión.
Asimismo, con respecto a la evolución de la priorización y entendimiento de la salud mental como una necesidad para mejorar la calidad de vida, las personas recurrían más a este hospital para subsanar sus padecimientos.
Según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), se ha visto un incremento del número de personas que utilizan el servicio de emergencias del Chapuí, en los últimos 20 años, triplicándose para 2022 el número de pacientes atendidos.
Ante estas cifras y una tendencia global por visibilizar los padecimientos mentales, desde hace varios años se habla de una construcción de un nuevo hospital, de la ampliación del actual o de una nueva estrategia por parte de la Caja y las instituciones públicas para abordar esta problemática.
MEJORAS EN LAS INSTALACIONES
Actualmente solo existe una iniciativa, en marcha con aras a plantear mejoras en las instalaciones del centro médico, denominado “Proyecto integral en materia de protección contra incendios, Hospital Nacional Psiquiátrico Manuel Antonio Chapuí y Torres”, acordado en el artículo 15 de la sesión N° 9.356, celebrada el 27 de julio de 2023, el cual tendría un costo de ¢925 millones y lleva un 0% de ejecución, según el sitio web de la Caja.
Además, durante la Administración Alvarado Quesada, se edificó dentro de las instalaciones del Chapuí, una nueva planta física y equipamiento para personas con enfermedad mentales que se encuentran en conflicto con la Ley.
Asimismo, ante los problemas de hacinamiento en el servicio de emergencias del centro médico se lleva a cabo en estos momentos el “Proyecto de readecuación del servicio de urgencias y admisión”, el cual, según especificaron en el centro médico, ampliará la edificación actual para mejorar las condiciones de infraestructura y espacios dentro del servicio de urgencias, observación y admisión.
Sobre esta ampliación, la Defensoría de los Habitantes habría puesto el ojo, ya que el servicio de atención estaría presentando una saturación considerable que comprometería los servicios prestados por este hospital.
DIARIO EXTRA consultó a la CCSS, los datos sobre el costo y demás detalles de este proyecto, pero al cierre de esta nota no brindó respuesta.
¿ES NECESARIO AMPLIAR EL HOSPITAL?
El Periódico de Más Venta en Costa Rica consultó con Ángelo Argüello, presidente del Colegio de Profesionales en Psicología, sobre la necesidad que tiene el país para la construcción de un nuevo centro médico psiquiátrico o la ampliación del actual.
A lo que señaló que lo más urgente es conformar una red nacional de atención psicológica en cada centro medico del país, en vez de agrupar pacientes en un gran hospital nacional.
“Es importante subrayar que, de acuerdo con la nueva Ley Nacional de Salud Mental, la atención en salud mental debe brindarse a nivel local; es decir, en las comunidades de manera tal que la atención sea pronta, eficiente y oportuna en la cercanía donde las personas viven.
Por eso hoy a nivel mundial en lugar de que los hospitales de salud mental o los psiquiátricos crezcan, lo que se ha dado es el fenómeno del cierre de los mismos y se han sustituido por lo que se denominan Unidades de Salud Mental, las cuales se ubican en los hospitales generales, regionales y periféricos”, indicó.
Sobre esto, el psicólogo recomienda este tipo de unidades, ya que los internamientos por problemas de salud mental deben ser ambulatorios, no un internamiento prologado como se acostumbraba.
En este tema, la Caja ha tomado la iniciativa, cerrando pabellones donde estaban los pacientes internados de manera casi crónica en los hospitales Chapuí y Chacón Paut, trasladándolos para Centros de Cuido en varios puntos del país.
A pesar de eso, según Argüello, la CCSS estaría bastante atrasada con respecto a la fijación de unidades en cada uno de los hospitales del país.
“Actualmente el problema que tenemos en Costa Rica es que unidades propiamente de salud mental, hasta donde sé, nada más existe una en el Hospital Calderón Guardia y otra en el Hospital Regional de Limón, o sea, nada más existen dos, cuando sabemos que hay alrededor de 30 hospitales.
Entonces imagínense la carencia que existe de Unidades de Salud Mental en todos estos otros centros de salud y cada una debe conllevar un equipo interdisciplinario para dar una atención integral a los pacientes que se internen.
Esa es la lógica que actualmente se promueve a nivel internacional, el cierre de los grandes hospitales psiquiátricos o de salud mental por el efecto de la estigmatización”, agregó.
SALUD MENTAL EN COSTA RICA
El Chapuí, tiene abierto su servicio de emergencias durante las 24 horas del día, donde recibe a pacientes con ataques de ansiedad, personas con deseos de suicidarse entre otros casos más. En el 2022, el centro médico recibió a 20 mil pacientes, cifra que según revelan pudo haberse duplicado en el presente año.
En el caso de los suicidios, de 2020 a 2022, un total de 6.841 intentos, siendo las personas jóvenes y adolescentes las que más recurrieron a esto.
Además, el Ministerio de Salud Pública señala que, en el país, 131 personas de cada 100 mil padecen de algún tipo de esquizofrenia mientras que 126 sufren de trastorno bipolar.
Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que los trastornos mentales asociados a la depresión y la ansiedad aumentaron drásticamente luego del paso de la pandemia por COVID-19. Solo en 2020, el primer año del confinamiento, estos trastornos aumentaron más del 25% y en Costa Rica no fue la excepción.
“En 2019, una de cada ocho personas padecía un trastorno mental, principalmente, ansiedad y depresión, los cuales se estima que aumentaron 26% y 28% respectivamente durante el 2020 debido a la pandemia de COVID-19.
Es importante tener presente que estas condiciones son tratables, sin embargo, muchas personas que las padecen no buscan ayuda debido al estigma que aún existe en relación con la salud mental”, mencionó Jorge Victoria, asesor en prevención y control de enfermedades de la OMS. Incluso, para este año, el Ministerio de Salud Pública reporta cerca de 500 casos de personas que padecen de depresión.
AUMENTAN PACIENTES
En el 2000 se ofreció atención a 8.613 pacientes, en 2010 un total de 14.078 y para 2022 la cifra de atención llegó a 23.104. Al día de hoy se cuenta con 44 camas para un crecimiento de la capacidad instalada de esta población de 183,3%.
TICOS ENFRENTAN TODOS LOS DÍAS ANSIEDAD Y DEPRESIÓN
Ligia Ortega
“Cuando tengo algún pensamiento, estoy muy triste o tengo mucha ansiedad, como todos cuando pensamos que todo está caro, que todo está feo, para mí lo único es pedirle al Señor que nos ayude porque Él es el único que nos puede ayudar en estas cosas que estamos pasando. Con tantas cosas que están sucediendo ahora, no todos tenemos los mismos pensamientos y las mismas formas de buscar ayuda, algunos necesitan medicación”.
Bryan Rodríguez
“En lo personal, a veces la ansiedad me toca manejarla con alcohol. A veces se ocupa más ayuda, pero mucha gente no la pide porque van a pensar que están locos, o sea, como que ir al psicólogo es para gente loca. Yo sí recomendaría que las personas se traten o se mediquen si así lo necesitan porque es necesario, uno carga a veces con muchas cosas y ocupa ayuda para seguir adelante”.
Vera Jara
“Todos los días siempre hay un poquito de todo, la ansiedad forma parte del diario vivir. Yo primero me pongo en las manos de Dios porque si no lo hago así terminaría loca y segundo trato de mantener la calma en todo lo que debo hacer. Pienso que las personas que necesitan ayuda o medicina deberían buscarla porque para algo Dios dejó la ciencia. A veces necesitamos ayuda más allá y debemos buscarla por todos lados, porque sí, todos los días uno carga con cosas, pero hay que hacerle frente al estés, la ansiedad y la depresión que esto genera”.