Moscú (AFP) El anuncio, el delirio y luego la cancelación. La llegada del rapero estadounidense Kanye West para ofrecer conciertos en Rusia en octubre quedó en entredicho esta semana, a pesar de la exaltación que generó la perspectiva de una visita poco común de un famoso artista occidental.
Aunque el cantante es vetado en varios países europeos debido a sus comentarios antisemitas, la saga comenzó a mediados de agosto, cuando una agencia moscovita anunció las actuaciones de Ye, como le conocen sus seguidores, el 10 y 11 de octubre en San Petersburgo.
La noticia de sus presentaciones desató el entusiasmo: decenas de miles de entradas se agotaron en un abrir y cerrar de ojos, las reservas de trenes y hoteles se dispararon, las redes sociales estallaron y la prensa rusa publicó decenas de artículos analizando el evento desde todos los ángulos.
Los conciertos de estrellas occidentales son escasos desde el inicio de la ofensiva rusa contra Ucrania en febrero de 2022, aunque artistas como Jason Derulom, Flo Rida y Tyga han seguido actuando.
Pero el lunes, el estadio que iba a albergar el evento, el Gazprom Arena, anunció que no se había firmado ningún contrato y que el concierto “no podía celebrarse” allí.
Solo unos días antes, el coliseo lo había estado promocionando en sus canales oficiales, asegurando a todos que “no era broma” la llegada de este “artista legendario”.
A pesar de este giro inesperado, Say Agency, la empresa organizadora de los conciertos, asegura que se encontrará una solución para garantizar las presentaciones, aunque no precisa cómo ni dónde.
Según medios rusos, la decisión provino de las autoridades. Los organizadores comenzaron a vender entradas antes de obtener la aprobación necesaria, y la cancelación se decidió tras “una llamada desde Moscú”, según el sitio de internet Fontanka, con sede en San Petersburgo.
El medio RBC informó el miércoles que el futuro del concierto se estaba debatiendo en el Kremlin. “Actualmente, todo indica que el concierto no se llevará a cabo”, declaró una fuente cercana a la administración presidencial.
Sin embargo, el rapero estadounidense también cuenta con partidarios en altos niveles del gobierno, quienes creen que la llegada de un artista occidental podría demostrar que Rusia no está aislada del escenario internacional, según RBC.
La presidencia rusa, que fue interrogada por periodistas sobre la posibilidad de una reunión entre Vladimir Putin y West, no se pronunció sobre los acontecimientos.