Crece cantidad de ticos que viven en precarios

Precios de alquileres también demuestran aumento

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Vivir en un asentamiento precario se ha convertido en la única alternativa para miles de familias costarricenses. En apenas tres años, la cantidad de hogares de menores ingresos que habitan en estas condiciones aumentó un 13,6%, a lo que se suma que el costo del alquiler continuó incrementándose pese a que la inflación general acumuló 36 meses en terreno negativo.

El panorama fue analizado por el Colegio de Ciencias Económicas mediante datos de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) y el Índice de Precios al Consumidor (IPC), en los que se identificó un incremento sostenido del 3,67% en el precio de los alquileres durante los últimos tres años, acompañado por una reducción de la vivienda propia entre los hogares de menores ingresos y un deterioro de las condiciones económicas de estas familias.

Luis Vargas, economista de la institución, explicó que el fenómeno no responde únicamente al comportamiento del mercado inmobiliario, sino a una combinación de factores económicos.

“El precio de alquiler de las viviendas sigue en aumento, se ha reportado un incremento interanual promedio en estos 36 meses del 3,67%. Este comportamiento se asocia con otros que se observan, como el incremento de los hogares de ingresos bajos viviendo en precarios, que ha tenido un aumento superior a los 13 puntos porcentuales”, indicó Vargas.

Luis Vargas

Economista CCECR

“Lo que nos lleva a pensar es que se está desplazando a los hogares a vivir en precarios, esto en un contexto de desaceleración económica y disminución de los salarios reales, así como recortes en los programas de vivienda”.

El experto añadió que esta situación ocurre en medio de una desaceleración económica, una caída de los salarios reales y recortes en programas habitacionales, condiciones que, según el economista, podrían agravar aún más el acceso a una vivienda digna.

Alquileres empujan el problema

Para el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA), parte del problema radica en que la vivienda de interés social se ha concentrado fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM), mientras que la mayor demanda continúa en el centro del país.

Marcial Rivera, jefe de Investigaciones y Proyectos del CFIA, afirmó que “el interés social ha resuelto muy bien la parte rural, la parte fuera del GAM, pero las personas que ocupan vivir dentro no encuentran tantas soluciones para vivir y por eso muchas familias de los estratos más bajos, o sea, los que tienen salarios más bajos, no encuentran posibilidades de vivir dentro del Valle Central y son esas poblaciones que se ven empujadas a utilizar estos espacios informales porque es la oportunidad que tienen”.

Marcial Rivera

Jefe Investigación CFIA

“El reto principal no es construir viviendas para dárselas a las familias, sino tener viviendas que sean del Estado, y que se puedan estar asignando según la necesidad de cada familia; así podríamos solucionar el Gran Área Metropolitana”

El especialista agregó que, aunque las estadísticas muestran un crecimiento en la construcción de viviendas, gran parte corresponde a desarrollos turísticos, segundas residencias o alquileres de corta estancia, por lo que no necesariamente atienden el déficit habitacional de las familias que buscan una vivienda permanente.

Vivienda administrada por el Estado

Para Rivera, el país debe modificar el modelo tradicional de vivienda social para atender especialmente a quienes no poseen terreno propio, ya que “el sistema de vivienda de interés social ha sido muy útil en lugares donde la familia es propietaria del terreno, entonces el Estado viene y les da una solución de vivienda”.

Además, el experto añadió que una alternativa sería desarrollar viviendas administradas por el Estado bajo un esquema de alquiler social.

“Podrían existir mecanismos por medio de los cuales el Estado asigna como un alquiler viviendas a las familias que una vez que esa familia ya no ocupa estar en esa zona o que su condición social cambió y quiere irse a otro lugar, otra familia puede ocupar esa vivienda y se le asigna de nuevo a una familia nueva; probablemente para nuestra solución en el GAM ese es el reto principal”, concluyó.