Costa Rica sigue rezagada en impuestos al tabaco 

Nydia Amador Presidenta de la Red Nacional Antitabaco

Según la nota del pasado 5 de enero publicada en Diario Extra, titulada “Bajo impuesto al tabaco no reduce consumo” es importante confirmar que para disminuir la accesibilidad a los productos de tabaco es necesario aumentar el nivel actual de tributos.

La noticia se basa en el reciente estudio de Impuestos al Tabaco de Economics for Health en el cual los expertos de la Universidad Johns Hopkins muestran que Costa Rica se ha quedado muy atrás en la búsqueda de aumentar los impuestos al producto que enferma a más de 16.000 y mata a más de 2.174 personas al año en el país.

Desde la Red Nacional Antitabaco (RENATA) hemos reiterado que los impuestos actuales no son efectivos para disminuir la prevalencia del fumado porque son muy bajos. Vemos como una solución la aprobación del Proyecto de Ley 23.880, el cual corregiría parcialmente el problema de asequibilidad y el retroceso en el puntaje que obtiene el país en el Cuadro de Indicadores de Impuestos al Tabaco de Economics for Health (CI), citado en la nota de Diario Extra.

Impacto en asequibilidad

La aprobación del Proyecto de Ley 23.880 unificaría los impuestos a ¢79,85 por cigarrillo, elevando la carga fiscal del 55% al 65% y aumentando precios en un 30% (¢3.000 por paquete de 20) lo cual se estima, según estudios de la Universidad Nacional y la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile en 156.000 fumadores menos en 5 años y en una recaudación para el fisco de unos ¢87.000 millones. Asimismo, se lograría:

Mejora inmediata pues habría un aumento real de precios relativos a ingresos bajos, pudiendo ganar de 1 a 2 puntos en el rubro que evalúa el CI.

Estructura simplificada: Eliminaría impuestos ad-valorem complejos, y fortalecería el ajuste automático por inflación alineado con la solicitud de la  Mundial de la Salud (OMS).

Acercamiento a la meta ya que aún no alcanza el ideal mínimo del 75% de impuestos recomendado para países líderes como Uruguay.

Aplicación del Protocolo contra el Comercio Ilícito

Además de la aprobación del proyecto 23.880, el país necesita aplicar plenamente el Protocolo para la Eliminación del Comercio Ilícito de Productos de Tabaco, ratificado por Costa Rica desde el año 2016. Con su aplicación, los fabricantes y los importadores tendrían licencias que permiten un rastreo mediante sistemas de track and trace o trazabilidad fiscal para evitar el comercio ilícito. Aplicándolo como lo manda el protocolo ratificado por Costa Rica se lograría:

Minimizar la evasión fiscal: El rastreo obligatorio (códigos únicos desde producción) asegura que el aumento a ¢79,85 por cigarrillo se aplique efectivamente y evite que cigarrillos baratos ilegales (sin impuestos) mantengan la asequibilidad artificial.

Proteger los precios reales: Se reduce el contrabando entre un 10 y un 15% lo que brindaría un punto extra en asequibilidad para Costa Rica en el CI.

Fortalecer la recaudación: Los ¢87.000 millones proyectados con el aumento de impuestos se materializarían con control fiscal alineando la estructura (4 puntos) con impacto real.

El año 2026 es el año para que Costa Rica avance con el aumento de impuestos al tabaco que recomienda la OCDE, la OMS y el Banco Mundial.